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Como bien sabemos Keynes desde su
pensamiento nos ha mostrado que en una economía no todo lo que se produce se
consume y esta es la razón por la que hay desempleo, por eso es necesario
invertir para reducir esa diferencia, esto quiere decir que el ahorro en su
totalidad debe ser invertido para que pueda venderse todo lo que se produce y
así llegar a una plena ocupación. La preocupación entonces consiste en que
realmente los ahorros no igualan a la inversión y esto desequilibra una
economía, Keynes consideraba que esto se debía en parte a que quienes invierten
y quienes ahorran no son los mismos.
Estos desequilibrios entre ahorro
e inversión son los causantes del crecimiento y depresión de las economías, es
así que las crisis son producto de una demanda insuficiente que no les permite
a los empresarios alcanzar sus expectativas de beneficio y en consecuencia se
disminuye el empleo y la disposición a invertir. El pesimismo frente al futuro por parte de
los inversores conlleva indefectiblemente a disminuir sus inversiones, en este
caso se presentaría una situación en donde hay más ahorro del necesario, los
economistas clásicos en este escenario pensaban que se trataba de una situación
pasajera que se resolvería cuando bajara el tipo de interés, contrario a esto
Keynes argumenta que si caen las inversiones también cae el gasto total, por lo
tanto disminuye el ingreso y así mismo el ahorro, reduciéndose hasta
igualarse a la demanda de inversión por
lo cual no habrá ningún incentivo a disminuir la tasa de interés y en esta
medida no hay estímulo a las inversiones. Efectivamente este escenario no
permitía llegar al pleno empleo por lo cual el gobierno estaba en la obligación
de intervenir en la economía con gasto para incrementar la demanda.
Ciertamente Keynes nos coloca
ante un panorama en donde el Estado forma parte fundamental en la solución al
problema de desocupación, siendo el único capaz de invertir ante una crisis
económica para incrementar la demanda, ya que la inversión es la única variable
que se puede modificar a fin de conseguir volver al equilibrio en la economía.
Es así como Keynes introduce a la teoría económica una concepción más acorde
con las economías del mundo, en comparación con la escuela clásica.
En este caso me referiré a la
economía colombiana y sus características en cuanto a la dinámica de ahorro e
inversión.
En primer lugar hay que resaltar
que la economía colombiana se había caracterizado por ser cerrada y sobre
regulada a nivel financiero, los instrumentos de ahorro se centraban en el corto
plazo al tiempo que no existían mercados de capitales, esto ocurría durante los
años ochenta, ya en los noventa Colombia inicia un proceso de apertura
comercial y de su cuenta de capitales, convirtiéndose así en una economía
abierta. En esta situación el ahorro provenía tanto de la acumulación de
capital local como de capitales externos, es decir la inversión en el país podía apoyarse en el
financiamiento tanto interno como externo, por lo tanto se tenía la concepción
de que la economía se aceleraría debido a un incremento en las inversiones, lo
que conllevaría a generar más ahorro por parte de la población.
Ciertamente esta apertura
permitió que el ahorro en la economía Colombiana se diversificara, es decir se
comenzó a contar con diferentes fuentes
de ahorro, lo que implicaba más capacidad de apalancamiento en la
inversión. Desde el 2005 se han venido consolidando fuentes de ahorro locales,
como carteras colectivas, las fiduciarias y los fondos de ahorro privado. A
nivel externo también se han ampliado las opciones, se cuenta con el Mercado
Global Colombiano (MGC) y el Mercado Integrado Latinoamericano (MILA), todo
esto para satisfacer las necesidades de inversión requerida para acelerar el
crecimiento económico.
Como en cualquier economía del
mundo, en Colombia el crecimiento económico está ligado a las inversiones y al
ahorro, pero lamentablemente estos dos aspectos se han visto rezagados, aunque
la capacidad e instrumentos de ahorro han aumentado, estos no han sido
suficientes para ejecutar inversiones en pro del mayor crecimiento. Se estima
que en las condiciones actuales, manteniendo el nivel de ahorro, a Colombia le
tomara veinticinco años duplicar el ingreso per cápita, esto implica que no nos
encontramos en un escenario ideal que permita un crecimiento sostenido de la
economía.
Teniendo en cuenta la teoría de
Keynes, se podría decir entonces que lo que le hace falta a la economía
colombiana es más gasto por parte del estado, la inversión del estado
permitiría llegar al punto equilibrio en donde ingreso es igual a consumo más
inversión, lo cual implica que la demanda global se acerque a la oferta global.
En este aspecto el gobierno actual del país ha enfocado la inversión hacia
inclusión social, transporte, salud, trabajo y educación, con lo cual pretende
impulsar el crecimiento, el empleo y disminuir las desigualdades sociales.
En base a lo anterior, puedo
concluir que en Colombia se está procurando alcanzar ese equilibrio entre
ahorro e inversión a fin de lograr que la demanda de la población esté acorde
con la oferta de los productores, lo cual incentivaría la inversión, aumentaría
el ingreso y por ende aceleraría el crecimiento económico. Cabe destacar que en
esta condición de equilibrio entre ahorro e inversión influyen tanto en las decisiones de inversión
como las condiciones en que se encuentre el ahorro local o externo, por lo
tanto es importante que las condiciones principalmente al interior del país
sean favorables y prometedoras al futuro, ya que de lo contrario las
expectativas de los empresarios y consumidores en general puedan verse
afectadas.
Bibliografía.
http://www.portafolio.co/economia/finanzas/ahorro-e-inversion-permiten-crecer-economia-88624
http://anif.co/sites/default/files/investigaciones/anifcredicorpcapital13.pdf
Muy bueno el artículo de la web, es vital para nosotros que nos dedicamos a trabajar en una asesoria fiscal y donde el ahorro es vital, muy bueno Isabel Cristina
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