Las expectativas sobre los
acontecimientos futuros tienen una gran
importancia sobre las conductas humanas presentes, esto es más que
significativo en una economía de mercado dado que existen fenómenos que deben
ajustarse a la relación del tiempo en el proceso económico. Existen dos métodos en las que se puede
representar la relación del tiempo en la economía, una está catalogada como dinámica y la otra como estática. Keynes creyó
que la teoría económica a menudo no era real porque suponía una “situación estática en la que
no hubieran cambios futuros que
influyeran sobre el presente”, a pesar
de este argumento la teoría general, se presenta en términos de análisis de equilibrio
cambiantes, es decir de forma dinámica. Para
argumentar lo anterior suponemos que en
un análisis estático se establece una relación entre el precio y la
cantidad demandada, según nuestra convicción a un
precio alto se demandara menos cantidades, es decir las curvas de demanda y oferta de un artículo
dado no varían, el punto de intersección determina el precio de equilibrio y la
cantidad que absorbe el mercado. Si se
introduce una variación dentro de estos componentes, las variables pueden crecer al mismo ritmo, es decir el precio
y la cantidad pasan de la posición inicial a una nueva, por lo tanto se genera una situación de
equilibrio diferente a la anterior y esto se considerado desde un análisis
dinámico.
La teoría general es algo más que una
teoría meramente estática, Keynes se
orienta con base en términos dinámicos, esto se ve reflejado cuando introdujo en
su teoría el argumento sobre las
previsiones que hacen las personas respecto al futuro, el empresario por ejemplo debe producir en
rangos de tiempo, así que no tiene otra
alternativa que guiarse mediante las previsiones, principalmente aquellas que estén
a su alcance y que se orienten a lo que los consumidores podrán pagarle cuando estén listos los productos para
abastecerlos, dentro de las previsiones se encuentras las expectativas que se sostienen en dos
variables, una se refiere al productor y estas pueden llamarse
previsiones a corto plazo, respectivamente hace referencia al precio que
es lo que espera obtener el empresario de la producción una vez
terminada, es decir en un proceso de producción el empresario al producir
quiere vender lo que elaboro, su primera
previsión será el precio, ese precio le permite salir al mercado, vender su
producto que corresponde a sus las expectativas. Y la segunda se refiere
a los rendimientos que pueden
anticiparse a un periodo de largo plazo, este corresponde a la ganancia que es lo que espera
el empresario ganar como rendimiento futuro.
Llevando esta lógica Las empresas se
enfrentan a dos tipos de
decisiones, la primera son las decisiones de producción que hace referencia a
la expectativas a corto plazo, estas están sujetas al importe de venta de
producción (rendimientos que esperan del nivel de producción) y son las que determinan los
costos de producción. Y por otro lado se enfrenta a las decisión sobre las
Adiciones al equipo productor, es decir a las
expectativas de mediano y largo plazo que permiten determinar cuáles son las ganancias
que aspira el empresario obtener para
determinar las nuevas inversiones que se
realizan al proceso productivo. Según lo anterior Keynes está pensando en un cambio en las previsiones en términos de análisis de periodos a largo y
corto plazo, es decir las variaciones en las expectativas generaran cambios en
el nivel de la ocupación durante un periodo considerable. Los precios y las expectativas que genera el
empresario en términos de los rendimientos esperados del volumen de producción
los llevaran a definir los niveles de ocupación en el presente y también en el
futuro ya que el empresario juega un
papel relevante porque dependiendo de sus decisiones respecto a las
expectativas se puede determinar el
nivel de inversión.
Si el mercado no
corresponde a las expectativas del empresario, él se encargara de modificar las expectativas
y adaptarlas para mantenerse en el mercado y así lograr su propósito, es ahí
donde aparecen dos tipos de expectativas, una de ellas es la expectativa
adaptativa: los agentes económicos adaptarán sus expectativas a la vista de la
experiencia previa, es decir las
expectativas sobre una variable se ajustan y el otro tipo son las expectativas
racionales que supone que los actores económicos ajustan su conducta no sólo a
los datos de la realidad presente, sino también a las expectativas de evolución
que pueden inferirse a partir de ella. El estudio de la influencia de las
expectativas sobre el devenir de la economía ha ocupado un papel importante
dentro del pensamiento económico, las expectativas que forman los agentes económicos tienen una gran
importancia sobre sus decisiones, en
ocasiones éstas se basan en resultados obtenidos a través de la experiencia durante
un periodo determinado.
En la economía están
sucediendo cambios constantemente nos encontramos en medio de procesos de cambio, de fluctuaciones, y esto se debe a los profundos
cambios que vive actualmente la humanidad,
así que no debemos pretender que el agente económico se enfrente siempre a expectativas positivas, por el contrario
existen situaciones donde las expectativas no son nada favorables, por ejemplo en un contexto donde las expectativas de crecimiento de la economía para un determinado periodo sean negativas, llevara a que
las decisiones sobre proyectos de
inversión sean rigurosos, del mismo modo si nos situamos
desde otra perspectiva los reclamos
salariales de los trabajadores, y los aumentos que los empresarios están
dispuestos a conceder, dependen de las expectativas que ambos tengan sobre el
comportamiento de las ventas de la empresa y la inflación en el futuro próximo.
Estos ejemplos ponen de manifiesto que muchas decisiones económicas dependen no
sólo de lo que ocurre actualmente, sino también de las expectativas sobre el
futuro, del mismo modo no siempre se estará inmerso a expectativas que nos favorezcan.
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