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La ocupación es uno de los problemas que intentaron resolver varios
teóricos economistas, dentro de la teoría económica Keynesiana se encuentra
como centro el concepto de la demanda
global la que a su vez tiene como base la propensión marginal al consumo que
tiene un carácter psicológico. A través del desarrollo de este escrito se intentara
explicar de forma general el tema de la ocupación en relación con la demanda
efectiva.
Hacia finales del siglo XVIII Thomas Malthus al tratar el tema de la
población se percata de que esta crece a nivel exponencial y que la producción no
crece a este mismo ritmo. Debido a que la oferta es menor a la demanda, los
previos de los productos se elevarán y de esta forma una parte de la población,
es decir los pobres no podrían adquirirlos lo que generaría múltiples problemas
a lo que le encuentra solución en las guerras, las catástrofes, etcétera ya que
estas harán que la población disminuya. David Ricardo por otra parte, soluciona
el problema de la demanda con el cambio técnico es decir a través del avance en
la tecnología y en la maquinaria.
Para Keynes existen dos tipos de gastos:
Los costos de los factores de producción que están constituidos por los
salarios, la renta y la remuneración al capital. Y los costos de uso que se
refieren, a la suma de lo que el empresario paga a otros empresarios por lo que
les compra más el sacrificio que hace al emplear su equipo en lugar de dejarlo
inactivo.
Ahora bien, la ganancia del empresario es el excedente que queda de la
suma entre los costos de los factores de producción y los costos de uso. De esta forma, el ingreso total del
empresario estará constituido por la ganancia juntamente con el costo de los
factores de producción.
Por otro lado la oferta global hace referencia al nivel de rendimiento
que se obtiene a medida aumenta el nivel
de ocupación de un determinado número de
trabajadores mientras que la demanda global se refiere al importe del producto que
el empresario espera recibir mediante el empleo de los trabajadores.
El volumen de ocupación esta determinado por lo que se espera que los
trabajadores gasten en consumo y lo que
se espera que inviertan. De esta forma se determina la demanda efectiva; Keynes
lo explica de la siguiente manera: “así el volumen de ocupación esta
determinado por la intersección de la función de la demanda global y la función
de oferta global porque es este punto donde las expectativas de la ganancia del
empresario alcanzan el punto máximo. El valor de la demanda en el punto de
intersección de la función de demanda global con la función de oferta global se
denominará demanda efectiva”
Tras la idea de que toda oferta crea su propia demanda los clásicos no
evidencian un problema de demanda pues suponen que el precio de la demanda
global se ajusta al precio de la oferta global. Así pues, para los clásicos
existen múltiples puntos de equilibrio donde cada uno de ellos tiene un nivel
de ocupación diferente. De este modo la ocupación aumentará hasta que la oferta sea inelástica es decir
que esta no aumenta a medida que se incrementan los precios.
Cuando la demanda es mayor que la oferta es decir que los ingresos son
mayores que los rendimientos habrá un estímulo para que los empresarios
contraten más trabajadores entonces no habrá desempleo. Si por el
contrario ocurre el hecho de que la
demanda sea menor que la oferta y en este sentido que los ingresos sean menores
que los rendimientos habrá desempleo y finalmente si la oferta es igual a la demanda (los
ingresos son iguales a los rendimientos) se dejarán de contratar trabajadores
pues las expectativas de ganancia de los
empresarios llegan a su punto máximo.
La teoría keynesiana sostiene dos supuestos:
1.
El salario es constante por
unidad de trabajo empleado.
2.
Los costos de todos los
factores son constantes.
Teniendo en cuenta que para cada volumen de ocupación hay una
productividad marginal que determina el salario real se tiene que en el pleno
empleo no puede ocurrir que el numero de trabajadores empleados exceda el punto
en el que el salario real sea igual a la des utilidad marginal del trabajo.
Sin embargo tampoco existen razones para esperar que sea igual al pleno empleo.
Cuando aumenta el nivel de ocupación
aumentan los ingresos ya que es necesario absorber el excedente que
arroja la producción y de no existir dicho aumento, los ingresos de los
empresarios serían menores a los requeridos para ofrecer el volumen de ocupación
de los trabajadores y cuando ocurre este aumento en el ingreso se incrementa el
consumo pero en menor medida. Para Keynes el problema del desempleo se elimina
a través del aumento en la demanda global la que a su vez se incrementa
mediante un aumento en el consumo que esta estrechamente relacionado con la
propensión marginal a consumir ya sea en
bienes o servicios y en la inversión entre otras cosas, lo que implica una baja en los impuestos y en
las tasas de interés las cuales están relacionadas con la liquidez y la
cantidad de dinero en circulación.
Así pues mientras que para los clásicos el equilibro de ocupación se da
según sus dos postulados que sostienen que salario es igual al producto
marginal del trabajo y que la utilidad del salario con un determinado volumen
de trabajo es igual a la desutilidad marginal de ese mismo volumen de ocupación
, para Keynes el equilibro de ocupación se relaciona con la propensión al
consumo y la magnitud de la inversión corriente. Además para Keynes existe un
único punto de equilibro, para los
clásicos existen varios.
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