Keynes no deja de
discutir los principios clásicos de la economía, ya que la forma de su análisis
olvida ciertas situaciones, por ejemplo cómo una persona empírica de negocios
sabe su curva de producción, es por eso que
Keynes propone otro punto de vista de cómo los empresarios toman sus decisiones
y como en términos macroeconómicos, éstas están relacionadas y explican el comportamiento de ciertas
situaciones que analizaremos como economistas, aunque a veces no sean muy
explicativas reflejan en cierta medida el comportamiento promedio de la
sociedad, es necesario aclarar que no se le puede pedir mucho a una teoría.
El mercado es muy
complejo y tomar una decisión no es fácil, no se puede responder a todo de una
misma manera, algo así como un punto de equilibrio y sí no, el sistema
económico está "enfermo". Keynes propone otra mirada del mercado el
cual está constantemente desajustado y como el comportamiento ciertos incentivos, se puede llegar a una
economía con menos desempleos, ya sea por progresos manufactureros,
industriales o lo que ahora parece estar impulsando muchos empleos e ingresos,
que es el sector servicios.
Keynes propone la mirada
del empresario no en términos de precios y cantidades, sino desde los costos y
las ganancias que espera tener el empresario por ofrecer cierta cantidad de
empleo. Keynes en su obra La teoría general de la ocupación, el interés y el
dinero propone:
D=Z
D: importe del producto que los empresarios esperan
recibir con el empleo de N hombres.
Z: precio de la
oferta global resultante del empleo de N hombres.
Para Keynes cuando la
oferta global (D) se intercepta o iguala a la demanda global (Z) se le
denominará "demanda efectiva" $ que es un caso particular, que
corresponde a los supuestos de la teoría clásica, en cierto sentido, una
relación óptima. $ Los clásicos ortodoxos suelen decir que toda oferta crea su
propia demanda y suponen, en otras palabras, que el precio de la demanda global
(o producto de las ventas) siempre se
ajusta por si mismo al precio de la oferta global, en tal forma, que cualquiera
que sea el valor de N, es decir, que la demanda efectiva en vez de tener un
valor de equilibrio único, es una escala infinita de valores, todos ellos
igualmente admisibles, y que el volumen de ocupación es indeterminado, salvo en
la medida en que la desutilidad del trabajo marque un límite superior.
Si bien esto fuera
cierto, la meta sería producir a la capacidad plena que tenga el empresario,
generando siempre un aumento en la ocupación hasta el punto en que la oferta en
conjunto cesará de ser elástica, es decir, cuando un nuevo aumento en el valor
de la demanda efectiva ya no fuera acompañada por un crecimiento en la
producción. Más es cuestionable si al producir a toda capacidad se podrá vender
todo lo que se produce, es decir, toda la oferta creada genera su propia
demanda. Si bien está situación pone a los empresarios en riesgo porque pueden
acumular existencias al no realizarse en las ventas, lo que también pone en
cuestión los salarios.
Si seguimos la idea de
Keynes, el aumentar el nivel de ocupación manteniendo los salarios fijos y los
costos de otros factores constantes. Al aumentar la ocupación , el ingreso
global aumenta, por tanto el consumo total crece, más no crece en igual cuantía
que el ingreso, por lo tanto los empresarios no absorben todo el excedente que
arrojaría la producción total sobre lo que la comunidad decide consumir cuando
la ocupación se encuentra a dicho nivel. Por tanto, no se puede sólo aumentar
la ocupación y esperar que el dinero vuelva sino se realizan las existencias en
las ventas, cayendo en un problema de demanda efectiva.
Es así como llegamos que
la propensión marginal a consumir depende de los ingresos, es decir, del número de empleos que está sujeto a
la magnitud de la inversión corriente, que dependerá del incentivo que tienen
los inversionistas para inyectar dinero en las empresas. Éste se explica por la
relación entre la curva de eficiencia marginal y el complejo de las tasas de
interés para préstamos de diversos plazos y riesgos.
Keynes explica que ese
estado en particular de demanda efectiva ocurre cuando la suma de (D) de dos cantidades D1(suma que se espera
gastará la comunidad en consumo) y D2 (lo que se espera dedicará a nuevas
inversiones) teniendo:
De aquí se desprende que
en equilibrio, el volumen de ocupación depende:
A) La función de oferta global
B) de la propensión marginal a consumir
C) del volumen de inversión D2
Esta es la esencia de la
teoría general de la ocupación. Otro dato adicional donde se discute este tema
es el aspa Keynesiana, que recoge la propensión marginal a consumir, la
inversión, la tasa de impuesto y otro determinante importante que es el gasto
público y como el comportamiento de estas variables influye en el consumo y con
ello la ocupación. No se quiere decir que esto explique de manera completa y el
comportamiento macroeconómico sobre el empleo o el ingreso, más es el comienzo
para entender que ciertas variables como la inversión o el gasto público
influyen de manera importante en la
ocupación y de aquí la astucia de los empresarios para obtener ganancias en la situación por la que pase la sociedad
en términos económicos y mandar a recoger escoger s dicho de que toda oferta
crea su propia demanda.
Jhonatan Alexander Sánchez Rivera
Personalmente pienso que escribir no es fácil, o bueno a mí no se me hace fácil, por ello reconozco en todo nosotros el trabajo que hacemos en darle forma a nuestras palabras e ideas.
ResponderBorrarEn este texto pues se logra ver algunas de las razones por las que Keynes rechaza la Ley de Say en la que toda oferta crea su propia demanda y en tanto la ley de la oferta la cual consiste que en aumentos del precio los productores van a querer producir más, pero añadiré lo siguiente, Keynes dirá que llegado un punto la oferta será inelástica, ya que por más que los precios aumenten la demanda efectiva no motiva a incrementos en la producción pues la capacidad instalada está trabajando al 100% de todo su potencial de otra forma seria una inversión, pero esta se ve a largo plazo y el mercado no le asegura al productor que para ese largo plazo el precio siga estando igual de alto o atractivo. Y respecto a la Ley de Say, no toda oferta crea su propia demanda porque lo que vemos es que existe una insuficiencia de demanda efectiva queriendo decir, en el texto se expresa, que si aumenta el nivel de ocupación, aumenta el nivel de ingresos en la economía, por tanto aumenta el consumo pero no tanto como el ingreso (hablamos del nivel de ocupación pues este refleja la mano de obra empleada que se remunera con salarios que llevara al aumento en el consumo). En el texto también se expone lo que para Keynes es la solución a esa insuficiencia de demanda efectiva, a lo que yo solo hare una breve diferenciación entre propensión al consumo (factores psicológicos) y la propensión marginal al consumo es la variable con la cual se miden esos factores, pues me parece que es bueno tenerlo en cuenta.