Jhoan López.
En un
sentido histórico Colombia presenta estadística preocupante frente al manejo de
la desigualdad social, uno de los factores son
la concentración del ingreso; es inaceptable y pone en evidencia que
nuestra forma de crecimiento es inequitativa. La política tributaria ha
favorecido a los más ricos, y la política social no ha logrado compensar las
inequidades generadas por la dinámica de la economía y por los impuestos
regresivos, pero a que no lleva el concepto de la pobreza , según los maestres del banco de la republica existen
diferentes configuraciones de pobreza
una de ellas es la estructural se puede explicar por las llamadas “trampas de
la pobreza”, en donde generación tras generación las familias quedan atrapadas
en círculos viciosos de pobreza con condiciones que se retroalimentan y
empeoran su situación en el tiempo. Las “trampas de la pobreza” pueden ser
tanto individuales (Trabajo infantil, analfabetismo, capital de trabajo, no
aseguramiento, desnutrición, demografía, uso de tierras y criminalidad, entre
otros), como regionales (físicas y geográficas, fiscales, ambientales, de baja
calificación, y de desplazamiento forzado, entre otras).
Casi todos los factores anteriormente
mencionados sobresalen en la idiosincrasia colombiana y su historia de violencia y cripto
totalitarismo, es que nuestro país posee la segunda crisis humanitaria del
planeta, la sexta población menos calificada académicamente, fomento del narco
gobierno y regencias elitistas que no dejan caminar la economía, El modelo de
desarrollo propuesto por el Gobierno va en la dirección contraria, sin que se
hayan conseguido los resultados prometidos. Y aunque el Gobierno ha dicho que
la reducción de impuestos a los ricos favorece la inversión y el empleo, los
hechos invalidan esta hipótesis. La brecha entre la ciudad y el campo se
agudizo, Las regiones de Colombia no están convergiendo y, por el contrario,
las distancias están aumentando. Los datos de la Mesep confirman los resultados
de otros estudios que muestran, por ejemplo, que la descentralización ha
fracasado y que Bogotá se distancia de ciudades como Medellín, Cali y
Barranquilla. Pero, lo más dramático, es que la ciudad se aleja de las zonas
rurales. La situación del campo es dramática, y nos recuerda que la violencia
también tiene causas objetivas.
Pero y
que hace que el Rico en Colombia sea hace más rico; sus intereses abarcan la
margen psicológica de la propensión marginal a consumo, un terrateniente
capital hace a sus intenciones el peso nominal de su poderío monetario, compra influencias
políticas, poder y se autoabastece corruptamente, contaminando un sistema ya
que él decide parar sus movimiento
monetario es como si decidiera sobre miles de personas, mientras las clases
medias, que ya no son tan medias , porque en Colombia ha tendido a desaparecer,
soportan la grosería tributaria del estado, y bueno, unos dirán, es que la paz
tiene un costo, pero si se analiza históricamente el mismo gobierno poliárquico
ha fomentado la violencia, pues el abandono del mismo por su gente coacciona conflictos, desencadenados en
violencia; violencia que duro casi que 50 años contra aun grupo subversivo, ahora
falta que el estado colombiano también entregue las armas y disponga seriamente
políticas económicas que beneficien a la población más desamparada, ya que como
postula el economista SERGIO REBELO, como no invertir en el capital humano, es el
fuente motor de un crecimiento endógeno social, la educación y la dignidad de
la población es una base de auge económico que se puede acompañar de
estrategias productivas para aumentar el empleo y promover el crecimiento
económico sano.
Ahora bien
El análisis keynesiano se basa, en su totalidad, en una hipótesis psicológica:
la propensión insuficiente al consumo por parte de los productores. Según esta
hipótesis, el incremento del ingreso que podría producirse por el aumento del
empleo no aumentaría la demanda de bienes de consumo en la misma proporción Si
los ingresos no originan demanda de bienes de consumo, y si no existe
iniciativa gubernamental como en el caso de nuestro país donde no se estimule
los gastos de inversión por el mismo monto, el incremento de la producción que
resulta del aumento del empleo no podrá encontrar un mercado. Al no existir un
mercado, la producción correspondiente cesaría y con ella desaparecería el
incremento del ingreso que habría ocasionado.
De este modo, por medio de la restricción
simultánea de la producción y de los ingresos que hacen posible su adquisición,
se establecería el estado de equilibrio de subempleo cuya explicación
constituye el gran descubrimiento y la esencia misma de la teoría keynesiana.
Lo mismo ocurre con el problema demanda efectiva donde las decisiones de un persona poderosa y rica
influyen para que se genere un usufructuó en ingreso pues este decidirá para su
inversión y consumo mucho antes que una persona
normal pues su peso nominal excede y masifica sobre un volumen social y se
satisface de manera más rápida, la propensión marginal de un rico pesa sobre la
sociedad, cada jugada que el pone en acción acarrea la manipulación sobre los
demás integrante de un grupo social, este último se vea afectado pues la
decisión de una sola persona incurrirá en todo el proceso ya mencionado y desequilibrará
generando un problema de demanda efectiva.
En
otras palabras Keynes contemplaba aquí una clase empresarial con expectativas
variables sujetas a frecuentes y
exagerados cambios, a temores pasajeros y caprichos coyunturales, y frente a
esta voluble clase empresarial existía un mercado de crédito caracterizado por tipos de interés
estable, el menos desplazable de los elementos de la economía contemporánea,
según Keynes. Así, los movimientos de las expectativas empresariales o sea la
eficiencia marginal del capital determinaba los movimientos espectaculares de la
inversión que no podía ser compensada por la política monetaria por su
incapacidad y demora en reducir los tipos de interés ya que esta pierda fuerza
vital en el manejo de la cadena transmitidas de los procesos, generando una gran
duda sobre las políticas monetarias
Cabe mencionar sin duda, que las tendencias originadas por
el aumento de ingresos no utilizados, es decir que no son consumidos ni invertidos, no impedirán que
exista desempleo a menos que reorienten efectivamente las fuerzas productivas desde
la producción de riqueza en sentido estricto a una riqueza susceptible de ser
monetizada: oro o papel Fiat. Hasta que se haya producido la transferencia, la
nueva producción lanzará al mercado riqueza no demandada y de esta manera
condenará al desempleo a aquellos dispuestos a dedicarse a esa producción. El
subempleo será simplemente la expresión de la negación de los poseedores de
ingresos a aceptar lo que no desean.
Así, cuando se produce un del volumen de empleo, si no se lo orienta de manera tal que
le permita proporcionar los incrementos de dinero deseados o demandado por los beneficiarios de los aumentos de
ingresos no gastados, la situación puede ser aquélla contemplada y explicada en
la teoría keynesiana. La única diferencia radica en que, mientras Keynes
considera esta situación como una posición de equilibrio de subempleo, también
se podría decir que en un estado temporario que las fuerzas que surgen del
mecanismo de regulación tienden a modificar. Sin embargo, si la acción de estas
fuerzas resultara ineficaz, si fueran incapaces de desviar los factores
productivos, entonces la teoría keynesiana podría considerarse como una fiel
explicación de la realidad. De este modo, la teoría del empleo a la que Keynes
denomina "general" es válida sólo para casos muy especiales, para
economías que son completamente insensibles a las fluctuaciones de precios y de
tasas de interés.
A
pesar de estas perspectivas, es probable que durante el próximo período de
depresión se aplique en forma general en el mundo la política sugerida por
Keynes. Estoy seguro de que esta política no reducirá el desempleo, o sólo lo
hará en forma muy limitada, pero tendrá profundas consecuencias en la evolución
de los países en los que se aplique. Entre los trastornos económicos que originará,
restablecerá en el mundo un régimen de planificación general análogo al
existente en tiempos de guerra, basado en la supresión de todas las libertades
individuales. De esta manera, la próxima crisis económica probablemente sea la
ocasión para efectuar profundos cambios políticos, deseados por algunos,
temidos por otros. En cualquier caso, al estar fundamentados en una teoría
economicista, los remedios que se adopten tendrán una repercusión diferente de
la planteada. Para gran parte de la opinión pública, su ineficacia será una
razón más para incitar a la supresión de un régimen que, al negarse a sí mismo,
se habrá autodestruido.
Bibliografía:
Revista
Libertas V: 9 (Octubre 1988),Instituto Universitario ESEADE, www.eseade.edu.ar
:LAS FALACIAS DE LA TEORIA GENERAL DE LORD KEYNES *
Jacques Rueff.
LIBRO:
¿porque los ricos son más ricos, y los pobres, más pobres?: JOSE MARIA
FRANQUET.
Hola
ResponderBorrarEs muy cierto lo que dices en cuanto a lo que pasa en Colombia, pero falta mencionar que la información que suministran los medios o el estado, no es precisamente la mas adecuada, puesto que son muchos los casos en los que no ejecutan y peor aun no llegan a existir los fines propuestos, es por esto también que quizás los propios colombianos tenemos parte de culpa por no saber o escoger de manera racional nuestros dirigentes para poder evitar las consecuencias que las malas decisiones que estas conllevan.