jueves, 12 de octubre de 2017

KEYNES Y LA PROPENCION MARGINAL A CONSUMIR



Antes de abordar el tema de la propensión marginal a consumir  es importante que revisemos lo planteado por Keynes frente a la definición de propensión al consumo, la cual se define como la relación entre un nivel de ingreso dado, que esta medido en unidades de salario y el gasto para consumo, en esta relación se identifica una situación bastante particular, en la cual las personas cuando reciben un aumento en sus ingresos, aumentan su nivel de consumo pero no en la misma proporción como lo hizo el ingreso, la parte que no destina a consumir, lo destina a aumentar sus ahorros, de esta forma al aumentar sus ingresos, el ahorro tan bien aumentaran.
Como resultado de este proceso de incrementos en los ingresos, aumenta la demanda, teniendo unas expectativas positivas del mercado, los empresarios aumentan la producción, lo que conlleva a que haya un aumento en la ocupación y por ende un aumento en los ingresos totales, pero no toda la ocupación adicional es necesaria para cubrir los aumentos de consumo adicional, generando un desajuste en el mercado. Frente a esta situación Keynes hace una importante afirmación, en la cual plantea que el nivel de ocupación solo aumentara si se eleva los niveles de inversión. Siendo esta premisa fundamental para el desarrollo posterior de la teoría keynesiana.
Las relaciones de causalidad nombradas anterior mente entre ocupación e inversión, bajo unas ciertas circunstancias dadas, serán las que denominaremos multiplicador, pero antes es necesario a bordar el concepto de propensión marginal a consumir, para explicarlo es necesario resaltar, que los rendimientos son decrecientes en el margen, a mediad que el número de trabajadores aumenta, los ingresos aumentaran en una proporción mayor que la ocupación y el consumo aumentara pero en una proporción menor. En forma más general podemos decir que la propensión marginal a consumir, mide, que parte del incremento que ha tenido el ingreso se destina a consumo, se toma los incrementos por unidad, debido a esto la medición de la  propensión marginal a consumir se determina entre 0 y 1.
Teniendo en cuenta la construcción teórica de la propensión marginal a consumir podemos decir que esta se constituye como una herramienta importante para medir los niveles de desarrollo que tienen los diferentes países, puesto que si en una economía la propensión marginal a consumir, es decir si la mayoría de la renta se destina a consumo, esto es un indicador de que hay altos niveles de pobreza puesto que un número amplio de la población tiene ingresos bajos, por ende destinar gran parte de sus ingresos a satisfacer sus necesidades básicas, siendo el ahorro muy bajo implicando que las familias tendrían muy pocas posibilidades de poder realizar inversiones que les permita mejorar sus condiciones de vida.

Como nos hemos podido dar cuenta el papel de las inversiones ha tomado gran relevancia en el desarrollo teórico de Keynes, que buscan determinar los niveles de ocupación que se dan en una economía. Para lograr determinar las proporciones en que se da la relación entre estas dos variables, el autor diseña una herramienta teórico matemática denominada multiplicador de la inversión, que se denota con la letra (K), y nos indica cuanto abra de aumentar la ocupación, para que haya un aumento en el ingreso real, lo suficientemente significativo para que, induzca a un aumento en el ahorro. De esta manera para qué haya un aumento en las inversiones tiene que existir en los individuos una disposición a ahorrar, lo cual depende de condiciones psicológicas. De otra forma podemos decir que indica cuando se produce un aumento en la inversión total, el ingreso aumentara en una cantidad K veces el incremento de la inversión.
Existen ciertos factores que en determinadas condiciones pueden influir en el desarrollo de las  variables analizadas, propensión a consumir y el multiplicador, de esta manera si se da un aumento en la ocupación, esto conllevara a que haya un incremento de la proporción de los ingreso que van a los empresarios, debido a la ley de los rendimientos marginales decrecientes. Los empresarios como sabemos tiene una propensión marginal a consumir menor que la del resto de la comunidad, y destinan gran parte de sus ingreso incrementados al ahorro, que se convertiría en posteriores nuevas inversiones, esto nos podría indicar un camino hacia el crecimiento de las economías pues justamente lo que necesitamos es que haya un incremento de las nuevas inversiones, que generen aumentos en la producción y nuevos niveles de ocupación, pero bajo estas circunstancias se genera de forma indirecta un proceso de concentración de la riqueza, que impide que esas nuevas inversiones se traduzcan en mejores condiciones de vida para el conjunto de la población.
El  multiplicador planteado por Keynes como una herramienta para determinar como la relación entre inversión y ocupación, afecta el crecimiento de las economías, tiene tanto como seguidores, como refractores, las principales dudas frente a ese planteamiento surgen por  las dificultades para su aplicabilidad en la realidad, puesto que los resultados no muestran una constancia que permita identificar la valides de este modelo. Lo importante frente a estas situaciones es entender que los modelos económicos son simplificaciones y astricciones de la realidad, que se cumplen bajo unos ciertos supuestos por ende, nos serán útiles si tenemos en cuenta que estos nos brindan aproximaciones, que deben ir acompañadas por un análisis  que nos permita tomar decisiones.

Andrés Camilo Díaz
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