Antes de abordar el
tema de la propensión marginal a consumir
es importante que revisemos lo planteado por Keynes frente a la
definición de propensión al consumo, la cual se define como la relación entre
un nivel de ingreso dado, que esta medido en unidades de salario y el gasto
para consumo, en esta relación se identifica una situación bastante particular,
en la cual las personas cuando reciben un aumento en sus ingresos, aumentan su
nivel de consumo pero no en la misma proporción como lo hizo el ingreso, la
parte que no destina a consumir, lo destina a aumentar sus ahorros, de esta
forma al aumentar sus ingresos, el ahorro tan bien aumentaran.
Como resultado de este
proceso de incrementos en los ingresos, aumenta la demanda, teniendo unas
expectativas positivas del mercado, los empresarios aumentan la producción, lo
que conlleva a que haya un aumento en la ocupación y por ende un aumento en los
ingresos totales, pero no toda la ocupación adicional es necesaria para cubrir
los aumentos de consumo adicional, generando un desajuste en el mercado. Frente
a esta situación Keynes hace una importante afirmación, en la cual plantea que el
nivel de ocupación solo aumentara si se eleva los niveles de inversión. Siendo
esta premisa fundamental para el desarrollo posterior de la teoría keynesiana.
Las relaciones de
causalidad nombradas anterior mente entre ocupación e inversión, bajo unas
ciertas circunstancias dadas, serán las que denominaremos multiplicador, pero
antes es necesario a bordar el concepto de propensión marginal a consumir, para
explicarlo es necesario resaltar, que los rendimientos son decrecientes en el
margen, a mediad que el número de trabajadores aumenta, los ingresos aumentaran
en una proporción mayor que la ocupación y el consumo aumentara pero en una
proporción menor. En forma más general podemos decir que la propensión marginal
a consumir, mide, que parte del incremento que ha tenido el ingreso se destina
a consumo, se toma los incrementos por unidad, debido a esto la medición de
la propensión marginal a consumir se
determina entre 0 y 1.
Teniendo en cuenta la
construcción teórica de la propensión marginal a consumir podemos decir que
esta se constituye como una herramienta importante para medir los niveles de
desarrollo que tienen los diferentes países, puesto que si en una economía la
propensión marginal a consumir, es decir si la mayoría de la renta se destina a
consumo, esto es un indicador de que hay altos niveles de pobreza puesto que un
número amplio de la población tiene ingresos bajos, por ende destinar gran
parte de sus ingresos a satisfacer sus necesidades básicas, siendo el ahorro
muy bajo implicando que las familias tendrían muy pocas posibilidades de poder
realizar inversiones que les permita mejorar sus condiciones de vida.
Como nos hemos podido
dar cuenta el papel de las inversiones ha tomado gran relevancia en el
desarrollo teórico de Keynes, que buscan determinar los niveles de ocupación
que se dan en una economía. Para lograr determinar las proporciones en que se
da la relación entre estas dos variables, el autor diseña una herramienta
teórico matemática denominada multiplicador de la inversión, que se denota con
la letra (K), y nos indica cuanto abra de aumentar la ocupación, para que haya
un aumento en el ingreso real, lo suficientemente significativo para que,
induzca a un aumento en el ahorro. De esta manera para qué haya un aumento en
las inversiones tiene que existir en los individuos una disposición a ahorrar, lo
cual depende de condiciones psicológicas. De otra forma podemos decir que
indica cuando se produce un aumento en la inversión total, el ingreso aumentara
en una cantidad K veces el incremento de la inversión.
Existen ciertos
factores que en determinadas condiciones pueden influir en el desarrollo de
las variables analizadas, propensión a
consumir y el multiplicador, de esta manera si se da un aumento en la
ocupación, esto conllevara a que haya un incremento de la proporción de los
ingreso que van a los empresarios, debido a la ley de los rendimientos
marginales decrecientes. Los empresarios como sabemos tiene una propensión
marginal a consumir menor que la del resto de la comunidad, y destinan gran
parte de sus ingreso incrementados al ahorro, que se convertiría en posteriores
nuevas inversiones, esto nos podría indicar un camino hacia el crecimiento de
las economías pues justamente lo que necesitamos es que haya un incremento de
las nuevas inversiones, que generen aumentos en la producción y nuevos niveles
de ocupación, pero bajo estas circunstancias se genera de forma indirecta un
proceso de concentración de la riqueza, que impide que esas nuevas inversiones
se traduzcan en mejores condiciones de vida para el conjunto de la población.
El multiplicador planteado por Keynes como una
herramienta para determinar como la relación entre inversión y ocupación,
afecta el crecimiento de las economías, tiene tanto como seguidores, como
refractores, las principales dudas frente a ese planteamiento surgen por las dificultades para su aplicabilidad en la
realidad, puesto que los resultados no muestran una constancia que permita
identificar la valides de este modelo. Lo importante frente a estas situaciones
es entender que los modelos económicos son simplificaciones y astricciones de
la realidad, que se cumplen bajo unos ciertos supuestos por ende, nos serán
útiles si tenemos en cuenta que estos nos brindan aproximaciones, que deben ir
acompañadas por un análisis que nos
permita tomar decisiones.
Andrés Camilo Díaz
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