El hombre para sobrevivir tiene que satisfacer sus necesidades
inmediatas, tales como alimentarse y vestirse. Esto lo ha obligado a actuar
sobre la naturaleza para transformarla mediante el trabajo.
A través de todas las épocas del desarrollo da la humanidad, et
hombre no ha podido enfrentarse solo a la naturaleza; por esto, desde los
tiempos primitivos, ha tenido que unirse con otros hombres para realizar un
trabajo que le facilite su supervivencia.
El continuo desarrollo de la ciencia y la técnica lograda por el
hombre hace que sea cada vez más necesaria la cooperación en el trabajo. Es
decir que cada persona se compromete a realizar una determinada parte del
trabajo total a fin de conseguir un objetivo común.
Antes
de la llegada de los españoles, los indígenas trabajaban colectivamente. Los
Chibchas por ejemplo, eran un pueblo constituido por varios clanes o familias
que se concentraron en las tierras frías de nuestro país. Su principal fuente
de trabajo era la agricultura, la cual realizaban comunitariamente para
satisfacer las necesidades de las familias y rendir tributo a los sacerdotes.
El
excedente o sobrante de las cosechas lo intercambiaban en los mercados de las
regiones vecinas por productos como el algodón, frutos de tierra caliente y por
oro, Algunas de las formas de trabajo comunitario fueron suprimidas por los
españoles durante la conquista; de las pocas que se conservaron y se conservan
aún en algunas regiones, podemos mencionar el convite y la minga.
El
hecho de traer al país mercancías extranjeras, arruinaba a los productores
artesanos, ya que la gente prefería comprar estas mercancías por su calidad y
bajo costo, perdiendo así los artesanos la posibilidad de vender sus productos.
Así, mientras en Inglaterra se organizaban las primeras Cooperativas, en
Colombia los trabajadores trataban de organizarse en gremios para lograr que el
estado no permitiera importar mercancías que ya estaban produciéndose en el
país.
En
esta época (1.850-1.920) la economía colombiana se dedicaba principalmente a la
agricultura y al comercio, de esta manera las personas vinculadas directa o
indirectamente a la producción o distribución de mercancías, empezaron a
interesarse por el Cooperativismo para solucionar sus problemas, en lo referente
al consumo y al crédito. Estos problemas dieron firmeza a las ideas
cooperativas difundidas en un comienzo por un sacerdote llamado Adán Puerto,
quien había conocido en Alemania las Cooperativas de Ahorro y Crédito.
Las
primeras Cooperativas fueron organizadas básicamente para prestar servicios de
consumo, de ahorro y crédito, tales como
-Cooperativa
de bananeros del Magdalena.
-Cooperativa Lechera del Atlántico.
-Cooperativa de Buses de Santa Fe.
-Cooperativa Lechera del Atlántico.
-Cooperativa de Buses de Santa Fe.
Relación entre las Rentas o Ingresos del Consumidor y la parte
que éste destina a los Gastos de Consumo. El concepto fue acuñado por Keynes en
su Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero, en 1936.
Toda unidad consumidora, a un determinado nivel de Ingresos,
destina una parte de los mismos al Ahorro y otra parte a los Gastos de consumo.
La relación entre ambos componentes depende de actitudes subjetivas y
culturales, así como de las Expectativas que tengan los Consumidores en cuanto
a la marcha futura de la economía. Pero depende también, y en una medida
importante, del propio nivel de Ingresos: a medida que éstos sean mayores
aumentará también el Consumo pero, por lo general, lo hará de un modo menos que
proporcional, pues diversas necesidades estarán ya satisfechas. Lo contrario
ocurre con el Ahorro: a niveles muy bajos de Ingresos el Ahorro será nulo pero,
a medida que los Ingresos asciendan, se destinará una mayor proporción de los
mismos al Ahorro. Cuando se analizan los cambios relativos del Ahorro y del
consumo ante cambios sucesivos en el Ingreso, se habla entonces de la
propensión marginal al Ahorro y al consumo.
La importancia de este concepto en la teoría keynesiana reside
en que, si por cualquier razón aumenta la actividad económica y, por lo tanto,
el empleo y la Renta, el Gasto de consumo adicional que se generará será
insuficiente para sostener la Renta y el Empleo al nuevo nivel, a menos que
aumente también de modo proporcional la parte del Ingreso destinada al Ahorro,
que es el que permite realizar nuevas inversiones.
LEONARDO CASTAÑO
104415010635
Bibliografía:
Teoría general del empleo, el interés y el dinero
Buen día compañero.
ResponderBorrarPrimero, no entendí la relación histórica a la que acudiste, o por lo menos, no desarrollaste con mayor claridad y ejemplificar los casos expuestos.
Segundo, frente a la dualidad que existe en la propensión al consumo y ahorro cuando el nivel de ingresos aumenta, depende de variables que son mas coherentes a la hora de ejemplificar, como lo hiciste en la primera parte del texto, adicional a las condiciones sociales y políticas, las cuales, de la manera como lo presentaste, se debió tener en cuenta para la explicación del consumo y el ahorro.
Me parece interesante rescatar que la analogía propuesta por nuestro comprañero en el texto, esta teoría aplicada o mas bien tomada como herramienta para tratar de entender lo que se hacia ancestralmente antes de la colonización, no me parece que haya ningún anacronismo histórico con lo traído a colación en este texto como lo entiendo del compañero Kevin, fuera de todo me parece muy interesante lo representado en el texto y la analogía utlizada.
ResponderBorrarBuena noche Leonardo
ResponderBorrarTu texto inicia de una forma interesante, narrando y desarrollando diversas formas como el hombre ha producido a lo largo de la historia. Sin embargo al tratar de anclarlo con la teoría keynesiana, o con lo visto en clase, se queda un poco flojo, lo veo un tanto forzado y pareciera que fueran dos textos diferentes con enfoques que no logro articular.
Respetuosamente, Alejandro Velasco