Juan Sebastian Pantoja
Hurtado.
Los postulados
keynesianos fueron la primicia que le permitió a la macroeconomía surgir como
modelo para entender el comportamiento de la economía global; pues las
circunstancias cambiantes dados los fenómenos asociados, y las grandes
depresiones, exigieron tratos más rigurosos, tanto políticos, como económicos.
En principio cabe
recordar que las sociedades contemporáneas que se rigen bajo el modelo
económico capitalista, se desenvuelven bajo premisas de desarrollo generado en
principio por el óptimo uso de los
recursos y factores productivos, en todo caso que dados sus niveles científico
tecnológicos, los recursos, los costos y el ingreso monetario nominal y real
están en función del nivel de ocupación.
Asociado a ello es
la propensión al consumo, término usado por Keynes para exponer los factores
psicológicos que infieren en el consumo, pues los incrementos dados en los
ingresos particularmente no suelen ser
los mismos en el consumo. De ahí que se generen fallas en la demanda efectiva,
pues se generan nuevos puntos de equilibrio en relación a nuevos niveles de
ocupación con distintos precios. La demanda efectiva propuesta por Keynes no está
en razón al punto de precio de equilibrio generado por la interacción entre la oferta
y la demanda, sino que por el contrario responde a la sumatoria de las demandas hechas por la sociedad en consumo y
por las inversiones; si pasamos lo dicho al análisis macroeconómico se notará similitud
con la demanda agregada, dado a que está compuesta por la suma del consumo
hecho por las familias, las empresas, el comercio exterior y adicionalmente el
gasto público por parte del Estado.
El consumo hecho
por los agentes económicos ciertamente está relacionado por los incrementos de
los ingresos, pero su relación no es directamente proporcional, lo que conlleva
a investigar la manera de resolver la falla de demanda efectiva, y en respuesta
a ello dar paso a la inversión como
solución de equilibrio, pues compensaría el desajuste generado entre oferta y
demanda.
Ahora bien, la
demanda global está en relación con los consumos de distintos agentes
económicos más las inversiones y debe por consiguiente ser igual a la oferta
global de la economía, es decir, al precio total de la producción generado con
un volumen de ocupación determinado. Por tanto las nuevas inversiones serán
iguales a la oferta menos la propensión al consumo, y dependen del grado de
ahorro y de las tasas de interés, entre otros factores relacionados. Estas
nuevas inversiones incrementan los niveles de ocupación, por consiguiente el
ingreso y de paso el consumo, pero el crecimiento de la producción no genera elevación
en los precios, pues dentro de la macroeconomía estarían dados según la
cantidad y velocidad de circulación del dinero.
Es momento de
analizar lo anterior para constatar que en ocasiones el problema de la demanda
efectiva no suele resolverse en favor de la ocupación, puesto que las nuevas
inversiones no siempre se destinan a la generación de empleo, sino que se
mueven estratégicamente en función del capital, de la lógica maximizadora de
producción y de los beneficios financieros. Quizá los avances científico
tecnológicos juegan dos papeles distintos dentro de la economía, proveer
desarrollo a la sociedad por medio de investigación y mejoramiento de la
producción y en segundo lugar desplazar la fuerza de trabajo de un sector, como
diría Marx.
Ahora supongamos
un país como empresa, y como tal destinará esfuerzos a maximizar sus dividendos,
es decir, sus ingresos o beneficios deberán tener la mayor rentabilidad posible,
después de que las fuerzas de oferta y demanda interactúen. De ahí que los
dividendos nacionales representen el volumen de la producción corriente o
ingreso real (Marshall, Pigou). A lo que Keynes confronta por no esclarecer, si
la procedencia del producto resultante se debe a las nuevas inversiones o del
existente, pues en el dividendo se contempla la producción neta y las adiciones
netas de capital o nuevas inversiones.
Por último, cuando
a economía respecta existen inconmensurables variables para tratar, por el
momento centremos nuestra atención en el ingreso, el ahorro y la inversión. En
principio por estar ligadas y ser fuentes de riqueza y como medio para
disminuir índices de pobreza. En torno al ingreso, pueden suscitarse varios
fenómenos, bien sea por escasez, desigualdad, o dificultades para acceder a él;
analizar la causa permite proponer soluciones para consigo reducir las brechas.
Bajo la misma línea el ingreso puede definirse como el resultado del volumen de
ventas más las existencias de bienes en proceso de elaboración (equipo
productor), menos el monto que los empresarios destinan a la compra de insumos.
Si se destinan recursos a la conservación y mejoramiento del equipo productor
se obtendrá un valor máximo neto por encima de la sumatoria del volumen. Debido
a que ahora las existencias de bienes cuentan con la protección y garantía de
no deteriorarse a lo largo del tiempo.
Ahora, el ahorro
dependerá tanto del ingreso como del consumo, porque los empresarios a su vez
son consumidores de bienes que terceros les producen. Así pues, la identidad
que lo refleja está dada por ingresos o valor de la producción menos el costo
de uso de los factores, menos la diferencia entre el total de las ventas y el
consumo de insumos, y será igual al ahorro. Las inversiones son reflejo de las
adiciones hechas al capital durante el periodo cuantificado, gracias al ahorro
que anteriormente fue posible.
Resolver los
problemas sociales y económicos no es tarea fácil, la teoría nos propone
métodos para comprender los fenómenos y aplicar regulaciones para que logre
estabilizarse de la mejor manera, Keynes ha sumado esfuerzos en mejorar y
esclarecer lo que la teoría clásica no expuso, los acontecimientos del presente
exigen investigar los problemas generados por el natural desenvolvimiento de la
economía, entendiendo que la teoría económica a su vez debe adaptarse a los
cambios y formular nuevas estrategias.
Es menester mencionar que además de la propensión a consumir, también está la propensión a invertir, pues la cantidad de dinero en la economía y el consumo pasa por el precio del dinero. Ahora, se espera, que con las nuevas tecnologías se creen nuevos trabajos, haciendo que los trabajadores desplazados se deban ajustar a la nueva sociedad del conocimiento que precisamente gesta en aquellos que hacen investigación, el poder. Pero cómo hacer investigación en macroeconomía, Pantoja?
ResponderBorrarDe antemano quisiera agradecer su intervención, creo que la partición es la mejor manera de generar conocimiento. Por otro lado, dando respuesta a su interrogante debo decir que la investigación macroeconómica debe en principio basarse en el análisis de las variables más relevantes. Sin descuidar por supuesto las demás y los crecientes cambios en los mercados financieros, tecnológicos y de capitales. Pues un óptimo seguimiento a dichos fenómenos y variables puede resolver las fallas de un país. Como a la vez deben estudiarse los fenómenos ocurridos a través del tiempo, pues son fuentes primordiales de conocimiento en nuestra ciencia.
BorrarLo primero que quisiera decir es que me pareció complejo tratar de captar la idea central del texto en la primera lectura, de tal manera que me di el privilegio de leerlo un par de veces más para entender el objetivo del mismo. ¿Para qué dije esto? pienso que en la lectura no existe un hilo conductor muy claro. Es evidente que quieres plasmar una idea concreta relacionada con el inicio de la macroeconomía y de las variables que hacen alusión, en gran parte pero no en toda, a la generación de riqueza. Sucede que cuando hacía la lectura me parecía que no relacionabas muy bien la idea de tus párrafos con la idea central, es decir, todo lo que expones guarda correspondencia con lo que se intenta plantear pero una lectura seguida impide poder captar (al menos para mí) lo que se quiere que se entienda. Básicamente podría decir que hizo falta un poco más de orden en los argumentos para que el lector (todos nosotros) pudiéramos fácilmente comprender lo que nos querías exponer. Las ideas resultan ser un poco dispersas y tal vez, re ordenando un poco el orden de los párrafos pienso que te podrías dar a entender mejor.
ResponderBorrarPor otra parte, me parece muy interesante el nexo que haces de las variables económicas de consumo, ahorro e ingreso con la categoría de riqueza. Pienso yo, y estoy en total acuerdo contigo, compañero, cuando explicas el por qué estas variables de alguna u otra manera hacen alusión y hasta se pueden entender como determinantes mismos de la riqueza. Así como bien lo expones, también pienso que son condiciones necesarias (guardando ciertas proporciones y en determinadas situaciones) para que se pueda perseguir y dar con un aumento en la riqueza. Lo que podría tal vez añadir es que este concepto está tal vez mal entendido, en cierto modo, puesto que riqueza no es únicamente aumento en las condiciones materiales (tal vez es la manera en la que del texto, puedo interpretar el concepto de riqueza) a sabiendas de que hay otras cosas que nos pueden hacer "ricos", solo para decir algo, la estabilidad espiritual que no se consigue con ninguna cantidad de ingreso o nivel de consumo. Sé muy bien, y antes que me juzguen por extremista, que el aumento en cuanto a la materialidad es de suma importancia para que el resto de los aspectos que nos determinan en la vida se puedan desarrollar de la mejor manera; lo que quiero plasmar y en lo cual discrepo es cuando se hace la expresión un tanto absolutista y no admite posturas por fuera a las de la categoría materialidad.
Además y en relación con lo que acabo de plantear, estoy de acuerdo con la conclusión que haces cuando te refieres a que "resolver los problemas sociales y económicos no es tarea fácil". Es de valorar lo que planteas en el último párrafo (conclusiones) puesto que admites que el mundo social y económico es tan cambiante que no debemos de permitirnos quedarnos pensando lo mismo sino que debemos, por el contrario, mirar y entender los problemas de otra manera para así llegar a una mejor solución.
De la manera más respetuosa y atenta me dirijo a usted para responder a sus comentarios e interrogantes. Pues bien, en primer lugar debo decirle que el texto no está dirigido a todos los públicos, se dirige a la comunidad académica y en especial a economistas en formación. Por otro lado me sorprende que se le haya hecho tedioso, o complejo entenderlo después de tres lecturas y además sugiero una cuarta o las necesarias para comprenderlo, ya que fundamentalmente se tratan temas concernientes a nuestra disciplina. Lo siguiente refiere al pleonasmo en el que se incurre cuando al final del primer párrafo de su crítica alude al orden, y cito “y tal vez, re ordenando un poco el orden de los párrafos…”: Sugiero se tengan en cuenta los detalles de redacción.
BorrarAhora bien, reitero mi posición de dar importancia a las variables Ingreso, Consumo y Ahorro como fuentes de riqueza, pues cuando a economía refiere, son fundamentales dentro del análisis para reducir brechas de pobreza y miseria.
En cuanto a su interpretación de riqueza, debo decir que aunque respetable no la comparto, pues considero que la estabilidad y riqueza espiritual debe dejársele a los purpuras que reinan en el vaticano, a la empresa criminal que durante siglos exterminó a quienes se atrevieron a pensar y hoy se autoproclama excelencia en moral y espiritualidad. Además porque considero que son los bienes y servicios los que brindan bienestar, término que quizá sea el más propicio ¿O es que acaso puede tener “estabilidad espiritual” o más bien bienestar, quien padece la inclemencia de las necesidades insatisfechas? ¡¡Por supuesto que no!! Por último, su crítica parte de la suposición, de la conjetura de escenarios ideales. De antemano no quisiera que lo anterior lo traslade al escenario que la filosofía describe como ad hominem, pues en ningún momento fue mi intención, por lo cual respondí única y exclusivamente en base a su crítica.
Por último, y esto ya es más específico, discrepo con la idea, o tal vez la manera en la que la expresas, del párrafo 6 ya que no estoy de acuerdo cuando dices que "los avances científico-tecnológicos juegan dos papeles distintos dentro de la economía". Desde mi punto de vista, no es tan drástico como lo planteas, es una falacia que los avances científico-tecnológicos en la economía o promueven desarrollo o desplazan mano de obra, ¿es que acaso no se puede presentar las dos situaciones simultaneas? o ¿acaso no se puede presentar una situación particular en la que un avance de éstos promueva el desarrollo de las fuerzas productivas y a la vez aumente (y no desplace) la cantidad de mano de obra empleada? Tal situación que planteas, y según el autor que manejas (Marx), se da en situaciones muy específicas. Pensar que un avance tecnológico desplaza mano de obra a otro sector y que no se puede dar paralelamente con un incremento del desarrollo o de las fuerzas productivas, es a mi manera, en cierto modo, bastante atrevido, ya que, como lo hemos podido observar en distintas ocasiones, por ejemplo, un aumento en avances tecnológicos puede incluso aumentar la productividad, y en determinadas ocasiones, hasta aumentar el empleo (piénsese que gracias al aumento en la inversión en estudios científico-tecnológicos ha sido posible descubrir nuevos pozos petrolíferos en nuestro país, situación que permite la explotación de tales recursos pero para ello se necesitará una inversión en capital que serán aparatos y máquinas para poder realizar tales actividades; fuera de que se necesitarán más personas para poner en funcionamiento tales máquinas y demás). Pienso yo que fallaste al suponer que estábamos hablando única y exclusivamente de sociedades industriales, tal vez en ese ámbito la dicotomía que planteas sí se pueda dar, e incluso, con algunas excepciones. También sé que estamos hablando de la teoría general de Keynes, siglo pasado, época en la cual el mundo fabril y el sector industrial eran los más significativos de las economías pero, sería equívoco pensar que es la única manera de entender esos pretextos. Gracias
ResponderBorrarDe nuevo me dirijo respetuosamente a usted para responder a su crítica. Pues bien, he encontrado que su crítica parte de la mala interpretación del texto, pues las nociones que expresé, ocurren con frecuencia en la economía. Usted asume que los dos fenómenos pueden ocurrir al mismo tiempo, pero de entrada le expreso su erróneo pronunciamiento, pues son situaciones totalmente distintas. Y por consiguiente sostendré lo ya escrito “Quizá los avances científico tecnológicos juegan dos papeles distintos dentro de la economía, proveer desarrollo a la sociedad por medio de la investigación y mejoramiento de la producción y en segundo lugar desplazar la fuerza de trabajo, como diría Marx.”
ResponderBorrarPues con lo primero ya se daba por hecho que los avances científico tecnológicos propiciaban un aumento tanto en la producción, desarrollo, como de la ocupación, pero no vi necesario exponerlo para no caer en pleonasmos, pero por lo visto debió ser aclarado para no suscitar a malas interpretaciones. Por otro lado pueda que los avances provoquen el desplazamiento de la mano de obra de un sector. Para logar esclarecer las dudas sugiero momentáneamente se piense en los avances que a lo largo del tiempo ha tenido la industria automotriz, gigantescas máquinas de soldadura, pintura, ensamblaje, pulido, limpieza, etc. Que por supuesto generaron desplazamiento de la mano de obra de este sector. Y con ello reitero y concluyo que se generan dos situaciones distintas, bien sea el incremento de la ocupación o por otro el contrario, desplazamiento. Gracias