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La
teoría económica ha tenido como centro de estudio al empresario y con ello ha
descuidado en demasía los intereses de la sociedad común, sus soluciones se han
dirigido hacia una predominancia de los ajustes por el lado oferta. Un avance
importante en este sentido lo tiene la teoría Keynesiana pues tiene en cuenta
la contraparte de la oferta que no resulta de ninguna igualdad como lo supone
la Ley de Say, sino una fuerza que tiene que desdeñarse y explicarse de forma
separada.
Así
pues, se intentara hacer un resumen de lo expuesto por Keynes y sus argumentos
para no aceptar esa ley e intentar brindar otro tipo de explicación acorde con
la realidad.
La
realidad de la Gran Depresión mostro claramente que el sistema económico no está
en capacidad, por sí solo, de absorber a toda la población - todo ese recurso
trabajo - para emplearlo en procesos productivos.
Lo
contrario lo supone la ley de Say, la cual nos dice que “toda oferta crea su
demanda”. Keynes nos muestra que no es así, pues no necesariamente abra un
equilibrio entre la oferta global y la demanda global, es decir no todo lo que
se produce se podrá vender, y por lo tanto un aumento en la producción que
incluye un aumento en la ocupación que influye en la oferta global pero de ello
no se desprende que a ella le corresponda una demanda global igual para
compensar y seguir en equilibrio. En síntesis, Keynes se dio cuenta que la
demanda global era diferente a la oferta global y que debía explicarse de otra
manera.
Ahora
bien, como lo señalaron en sus escritos nuestros compañeros, otros análisis se
han acercado a abordar esta problemática. Particularmente volveremos al
economista Marx y de allí extraeremos lo que a mi parecer da elementos para abordar
el problema y entender mejor la propuesta de Keynes.
Marx
no acepta el equilibrio clásico, pues en el equilibrio no hay crisis, y las
crisis son intrínsecas al capitalismo. Estas crisis tienen como base principal
el problema de la sobreproducción o una oferta mayor que la demanda, la cual,
para que haya equilibrio, debe cubrirse de alguna manera, Marx propone el
proceder del capitalismo: “¿Cómo se sobrepone a las crisis la burguesía? De dos
maneras: destruyendo violentamente una gran masas de fuerzas productivas y
conquistándose nuevos mercados, a la par que procurando explotar más
concienzudamente los mercados antiguos.” (Marx: 1848, 17).
Claramente
esta también es una solución por el lado de la oferta, sin embargo nos deja a
consideración que la explotación de nuevos mercados o de mercados antiguos no
tiene solución considerando solo la oferta y menos en una situación de crisis.
Entonces Keynes diría que en una economía cerrada ¿cómo podríamos obtener el
ingreso para cubrir esa extensión de mercados?, pues bien ahí entra la
irrupción de su análisis al considerar el ahorro y la inversión como elementos
claves de superación de crisis y estabilidad del sistema económico.
Entonces,
el interrogante central es ¿A quién vender esa sobreproducción? Pues ya está demostrado
que la producción no asegura una venta posterior, esta puede diferir en el
tiempo y en ciertos casos volverse imposible de realizar. Pero en el análisis
corriente, la demanda agregada clásica se basa en que un aumento en el ingreso
provoca un aumento en el consumo; pero no se percataron que ese consumo no
necesariamente debe ser proporcional, puede ser y en realidad es, menor al
mayor ingreso recibido. La miopía clásica se dio al considerar al ahorro como
otro bien, esta simplificación teórica los hizo resbalar y caer en la falacia
del pleno empleo. Por lo tanto Keynes se dio cuenta que la demanda se convierte
en un obstáculo para que se siga elevando el nivel de ocupación hacia el pleno
empleo.
En
últimas el aporte de Keynes es saber diferencia el ahorro, pues ya no lo
considera como otro bien cualquiera, y como este por diferentes medios se
convierte en inversión. Así que la demanda agregada de Keynes está en función
del consumo (consumo por debajo del ingreso), pero sin perder de vista el resto
del ingreso lo que se denominaría ahorro y la inversión. Vitales para el
sostenimiento del sistema económico.
Con
ello plantea el principio de la demanda efectiva: La demanda global crece pero
más lentamente que la oferta global, lo que implica que se considera un nivel
de empleo de equilibrio que está lejos de ser un punto de pleno empleo. Además
de que dejar libres a las fuerzas del mercado, al contario de los clásicos,
imposibilita la realización de esta ilusión del pleno empleo con lo cual se
justifica la intervención del estado y brindar una solución al desajuste por el
lado de la demanda.
Aceptando
estos argumentos me parece que la idea que quiso brindar Keynes va en la
dirección de reconocer que el sistema es injusto, excluyente y que por ello las
personas muchas veces van a tener que pasar hambre por culpa de él y que una
forma de ayudar a corregir esta injusticia se debe dar con la intervención del
estado.
Quisiera añadir algo al texto, pues me hizo reflexionar frente a que si realmente Keynes vio el sistema como injusto, excluyente, etc, o quizás más bien la situación en la que había quedado la economía en esa época hizo que, tras el estudio a fondo con los clásicos, tuviera las herramientas suficientes para denotar una solución a los problemas, a los no tan claros puntos de equilibrios, etc.., pues me gusta la introducción que se hace de Marx, pero creo que aunque tuvieran ciertas cosas a fines ambos iban por caminos muy diferentes, pues si bien Marx con su obra el Capital, y todo su desentramado teórico pondrá fin al capitalismo, o sea que no se mal entienda, como fin me refiero a que el piensa y se enfoca en otro tipo de sistema de producción, pues lo que realmente busca es que los obreros tengan conciencia de la explotación en la que se encuentran y sean capaces de confrontar a los capitalistas y así cambiar sus pésimas condiciones laborales y en general de vida, pues Marx al igual que muchos economistas toman de su realidad social para rellenar las líneas del papel, pues lo que se dice de su visión es que el veía otro sistema de producción alejado del capitalista, pues cuando los obreros empezaran a tener conciencia pasarían a un sistema socialista y como fin último llegar al sistema en un comunista, a lo que voy es que Keynes no se cambia de sistema, el sigue en el sistema capitalista y da soluciones para afrontar la crisis del momento, si bien se puede decir que critica duramente los errores que percibe de sus colegas, pero logra demostrarles que se están equivocando con argumentos muy validos pues surgen de sus propios modelos, sigue la misma línea de conceptos.
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