CODIGO: 104414010748
En
los últimos meses se ha venido viviendo un fenómeno particular en la economía
Colombiana, que llena de preocupación al sistema, generado por un aumento en
las tasas de interés que afectan directamente a los consumidores. Junto a eso
está el problema de la inflación, ligado estrechamente con estas alzas que
parecen constantes para este periodo del 2016, con el fin de controlar la
misma. En vista de eso el problema de la inflación será primordial en este texto
y tiene prioridad ya que como hemos visto arrastra consigo decisiones que nos
afectan. Ahora entonces estamos hablando sobre un dilema de inflación no
superado y sumado a periodos anteriores.
Cuando
el Banco de la Republica, como ente regulador de los movimientos monetarios nos
anuncia un alza en el tipo de interés, las entidades bancarias se ajustan a
dicha medida que reflejara en los nuevos préstamos para los usuarios, llenando
de expectativa de cuanto afectara dicho ajuste. Esto significara entonces que
los consumidores a la hora de pedir un préstamo a un banco deberán pensarlo ya
que deberán pagar un monto superior, o más preocupante aun el endeudamiento por
medio de tarjeta de crédito. En general para cualquier tipo de inversión se
encontrara con la sorpresa que deberá pensar, si quiere endeudarse más de lo
estipulado. Estas medidas con el fin de reducir la inflación. El banco de la
republica deberá tener en cuenta que esta medida tiene una gran responsabilidad
a la hora de trasmitir confianza como objetivo para el control de la inflación.
En
el periodo anterior uno de los factores de la inflación se vio bastante
influenciada por cambios climáticos como el fenómeno del niño, que llevaron
acelerar un alza en los diferentes
productos de la canasta familiar y
reducciones en las expectativas de cosecha, mientras que los más afectados son
la clase baja que se ve limitada a la hora de adquirir productos reduciendo su
bienestar, concretamente afecta aquellos sectores sociales que tienen ingresos
fijos o decrecientes, se considera incluso que la inflación termina siendo peor
que cualquiera de los impuestos, sin sumarles externalidades como los paros y
otros factores que generan un incremento en los precios, limitando nuestra
capacidad de consumo e incidiendo también sobre los salarios y empleo.
El
empresario deberá entonces hacer previsiones sobre lo que los consumidores
puedan pagarle por medio de expectativas de la demanda y oferta global,
generando efectos sobre la ocupación en el periodo, pero como estamos en medio
de un alza inflacionaria y por ende un aumento en la tasa de interés, las
inversiones de estos empresarios pueden verse afectadas reduciendo su interés
hacia nuestra economía. Ya que la existencia de artículos productivos
(existencias de artículos acabados y por acabar) pueden generar estancamientos,
sumado a eso el costo de uso (costo de oportunidad) puede verse afectado y
reducido, disminuyendo la demanda efectiva prevista.
“El empresario tiene que
hacer las mejores previsiones sobre lo que los consumidores podrán pagarle
cuando esté listo para abastecerlos. Estas expectativas de las que dependen las
decisiones de negocios”
Sumemos
a esto la devaluación que el peso ha venido teniendo, llegando a niveles
históricos junto a la caída del precio del crudo llenan la economía de
incertidumbre y des proyecciones. Nuestra dependencia exportadora con el
petróleo tomo por sorpresa el aparato económico quien no estaba preparado para
su caída financiera y todo lo que acarreo la misma, empezando por los cientos
de empleos perdidos y el déficit que se genero, de ello la economía colombiana
tiene una la tarea de mirar nuevos horizontes y proyectos distintos a el
petróleo para que una crisis como la vista no golpe fuertemente el aparato
económico.
El
aparato macroeconómico agrícola colombiano parece no ser aprovechado de la
mejor forma, pues tenemos un país fértil y a disposición para la agricultura
con más de 22 millones de hectáreas de las cuales solo 5 o menos millones
cultivadas, si bien poseemos una gran dependencia sobre los alimentos
importados como: cereales, arroz, frijol aceites, maíz entro otros cuantos más
que agrandan esta lista preocupante, agregando los costos de importación de
distintos insumos, que genera una transferencia grande a los costos del
consumidor.
“Los agricultores señalaron que en un país que tiene disponibilidad de
tierras para la agricultura no se puede poner en riesgo la seguridad alimentaria,
como ha venido ocurriendo en los últimos años.”
Esto
infiere pensar nuestro aparato de desarrollo agrícola en donde esta? y cuáles
son las medidas que se están teniendo en cuenta para la mejora al mismo? Por
mientras cabe agregar que los precios seguirán subiendo si sigue subiendo el
precio del dólar
Re
direccionando un poco se ve como factores climáticos y dependencias exportadoras
junto a un precario sistema agrícola no aprovechado, son sumatorias para que la
inflación tome fuerza periodo tras periodo. Al parecer el problema desbordo las
expectativas del gobierno y del banco de la república, quien ahora tomo cartas
en el asunto con medidas estrictas en las alzas a el tipo de interés, y no lo
hizo en los periodos y metas planteadas anteriores frente a la inflación,
seguro para generar dichas confianzas nacionales que ahora se sumaron para llegar a tener una inflación
disparada y una desaceleración frente a las tasas de interés.
Esperemos que las inversiones que estén, respondan a
las tasas reales del tipo de interés y esta no salga más cara porque no hay
quien la sostenga frente a los ahorros y los salarios generados en el periodo
REFERENCIAS
KEYNES, John Maynard.
(1935)Teoría General De La Ocupación, El Interés Y El Dinero. (pp.275)
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