El
choque de pensamientos de los economistas Keynes y Hayek, es debido a que ambos
llegaron a la mayoría de edad intelectual en la posguerra de la Primera
Guerra Mundial. Vivieron el auge económico de los años veinte y la Gran
Depresión, lo cual hizo que llegaran a opiniones radicalmente distintas sobre
si es sensato permitir que el capitalismo de libre mercado siga su curso.
Es
así que en la década de 1930 surge el sistema de economía mixta como respuesta al
colapso de las economías puras de mercado.
Se
sustenta en las teorías de Keynes. Sus principales características: rectoría
del Estado en la dirección del sistema económico, existencia de empresas privadas
nacionales y extranjeras, áreas económicas planificadas y privatizadas, aceptación
parcial y regulada del mercado, liberalización parcial del comercio exterior,
protección estatal de sectores atrasados, servicios públicos en salud,
seguridad social, etc., libertad individual empresarial.
Por
otra parte, Hayek, fue uno de los mayores críticos de la economía planificada y
socialista. Hayek afirmaba que:
“La
planificación central significa que el problema económico ha de ser resuelto
por la comunidad y no por el individuo”. Sostiene que toda planificación
económica, por leve que sea, conduce necesariamente hacia el totalitarismo y
pérdida de libertades económicas. Para él la ex Unión Soviética y la Alemania Nazi
son ejemplos de países que han recorrido el camino de servidumbre y llegaron a
esa situación.
Pero
Keynes llegó a la conclusión de que los mercados no generarían automáticamente
el pleno empleo y que durante las crisis económicas podría haber largos
periodos de paro a gran escala. Sostenía que el Gobierno tenía el deber de
aliviar el sufrimiento de los parados aumentado la demanda agregada de bienes y
servicios.
Las
ideas keynesianas estaban en alza durante la posguerra pero, hacia mediados de
los años setenta, con la llegada del bajo crecimiento económico y la inflación,
(una combinación que antes se consideraba imposible) daba la impresión, de que
la Era de Keynes estaba en las últimas.
Así
pues durante las décadas siguientes, las ideas de Hayek y sus defensores como Milton Friedman, que sostenía
que la política monetaria y no la fiscal era la principal herramienta para
gestionar la economía,
ganaron influencia, la
influencia de Hayek quedaba reflejada en el “Contrato con Estados Unidos” de
1994, la promesa republicana de reducir el tamaño del Gobierno
Para
Hayek, el análisis de Keynes conducía a una de las peores herejías: el
desequilibrio entre ahorro e inversión no podía ser corregido por las fuerzas
del mercado. Esto significaba que no existía un mecanismo corrector capaz de
rectificar las posibles disparidades en una dimensión tan importante de la
economía. Para Hayek lo peor era que esa conclusión podía generalizarse a toda
la economía: no habría ningún mecanismo endógeno capaz de mantener el
equilibrio entre oferta y demanda.
También
Hayek tuvo la ventaja de haber sobrevivido por varias décadas a Keynes. Así
pudo atacar a un contrincante que no podía responderle. Durante su larga vida,
Hayek mantuvo su fe en las virtudes del libre mercado y su capacidad de
autorregulación. Pero la fe y la ciencia no son buenas compañeras.
De
ese modo, queda trazado el frente de la batalla entre Keynes y Hayek. Pero fue
un duelo caracterizado por el respeto mutuo. Keynes, por ejemplo, compartía la
desconfianza de Hayek hacia el socialismo, mientras que Hayek admitía que, en
caso de paro crónico, la planificación podía funcionar si no conducía a la
opresión. Pero sigue siendo un duelo.
Así
que la balanza entre el liberalismo del mercado y la autoridad del Estado, es una
batalla librada a lo largo de un siglo, para determinar, quién debe hacerse
cargo de los puestos de mando: los gobiernos, o los mercados. La historia de un
combate intelectual entorno a qué sistema económico sería más beneficioso para
la humanidad.
Diego Fernando Palacios Oviedo
Hola, muy buen texto, creo que simplificaste muy bien estos dos pensamientos, y si, tanto Hayek como Keynes vivieron momentos difíciles para la economía mundial, como las dos guerras mundiales y la depresión de los 30's.
ResponderBorrarMientras Keynes decía que ''una sociedad próspera en la que todo el mundo tuviese trabajo era la manera más segura de mantener la independencia de pensamiento y acción que consideraba garante de la verdadera democracia”, Hayek afirmaba en su escrito ''el uso del conocimiento de la sociedad'' que para resolver el problema económico de la sociedad y el cálculo económico no están, y nunca pueden estar, «dados» para una mente individual que pueda establecer las implicaciones para el conjunto de la sociedad.
Son dos perspectivas totalmente distintas, que tienen críticas con respeto una de la otra, la diferencia es que una se empleó en la crisis y funcionó, ¿pero la otra que no se llevó a la práctica?
Buen texto!
Hola, Me parece muy bueno tu texto en comparación con el documental. Salvo unos pequeños detalles donde dices "la inflación, (una combinación que antes se consideraba imposible) daba la impresión, de que la Era de Keynes estaba en las últimas." Creo que confundes el termino 'Inflación' con 'estanflación'.
ResponderBorrarDel resto me parece que expresas una idea muy clara.
Saludos.
Muy buen texto.
ResponderBorrarLa solución de Keynes frente a la crisis fue inmediata, solución de corto plazo, este se refería al futuro con una frase celebre "en el largo plazo todos estaremos muertos"; en su momento la política económica keynesiana tuvo su punto de auge, se enalteció; Hayek aunque no se quedó relegado no tuvo tanta influencia hasta después la muerte de Keynes y ya superada la crisis.
al final de cuentas este debate lo gano Hayek por paliza!
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