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¡Vietnam
se encuentra en pleno apogeo y esplendor de su civilización!
¡Tonto el que lo lea!
¡Que como decía mi madre, bailando todo se arregla!
Muchos son
los tipos de crisis que se presentan a raíz de las decisiones inesperadas o lo
veloz con que lo hacemos al querer solucionar algún contratiempo, que suelen
traer consecuencias trascendentales. Lo que se deduce de esto es que una
crisis no es muy buena y
que estas pueden ocurrir en cualquier sitio, tanto en un país, como en ti, al
someterte a alguna situación que pueda resultar peligrosa.
En este
apartado vamos a resaltar dos tipos, las crisis económicas en el cual la
economía presenta indicadores negativos, con contracción de las actividades,
altos niveles de desempleo y aumento de la pobreza y crisis política que es la
situación de conflicto que amenaza la continuidad de un gobierno.
Para llegar
más a fondo respecto a este tema, se debe tener en cuenta que la crisis política
y económica van de la mano. Para empezar una crisis económica se produce cuando
tiene lugar una recesión del crecimiento económico durante un periodo de al
menos dos trimestres consecutivos, llegando a producirse éste de manera
negativa siendo más común una situación de escasez generada por algún tipo de
acontecimiento que provoca una drástica reducción de la producción de bienes y
servicios debido a la escases de recursos lo que provoca un fuerte incremento
de los precios de dichos productos.
En este tipo
de actividades se ven afectados tres agentes, el estado, las empresas que
pueden ser públicas o privadas y los ciudadanos se trata de un efecto dominó
que en cuanto hay alguna parte afectada, acaba afectando a todas las partes
implicadas por igual, en un proceso que actúa de forma encadenada, al estar
todo relacionado. A partir de esto, se puede hablar de crisis o se puede poner
como ejemplo Colombia en el cual el último trimestre de 1998 marcó el comienzo
de la peor recesión en la historia de Colombia, que llevó a que 1999 por
primera vez se registrara un crecimiento negativo del 4,5 por ciento en el
Producto Interno Bruto, PIB.
Esta
recesión se vio reflejada en un excesivo endeudamiento del sector público y el
endeudamiento del sector privado que con unas tasas de interés supremamente
altas que tocaron niveles del 50 y 60 por ciento, hicieron las veces de
aspiradoras de los recursos de la economía; la demanda se contrajo, la gente no
tuvo con que comprar, se generó un efecto domino, no hay recursos para
inversión, no hay demanda, sobran empleados y así el desenlace final: cierre de
empresas, incremento en el desempleo y caída de la producción nacional.
Al gobierno
de turno del presiente Pastrana le tocó hacerle frente a la crisis financiera,
a la crisis de las cooperativas, a las más altas tasas de interés y a la crisis
del UPAC (Unidad de Poder Adquisitivo Constante). Desde cuando ese desastre
hizo su aparición el gobierno trató de contrarrestarlo y salir adelante, sin
embargo, cuatro años después, todavía se hablaba de que el país empezaba a
salir del peor capítulo de su historia económica. En resumen se puede decir que
los hechos que se destacaron fueron: Colapsó el sistema hipotecario: muere el
Upac, Colombia fue al FMI, Tapando huecos con reformas tributarias y deuda, La
agonía de los cafeteros, Se amplió la oferta en la seguridad social, Cirugía
para las empresas que parecían intocables (Eje: Telecom), Plan Colombia: una
marca que abrió puertas (para enfrentar el narcotráfico pero también para
ayudar con obras sociales a las zonas víctimas de la violencia), Clinton un
presidente amigo (Llegando el fin de los roces que mantuvieron los dos países
durante la administración del presidente Samper), Un nuevo referendo (para
acabar con las viejas costumbres de la política y cerrarle el paso a la
corrupción), La crisis de El Espectador, El nuevo marco de los negocios (El
país concretó el Tratado de Preferencias Andinas (Atpa), le permitió a una
amplia lista de productos colombianos ingresar durante 10 años al mercado
norteamericano sin pagar aranceles, lo que los hizo competitivos).
Hoy 26 años
después, a Colombia le ha tocado lidiar en el último cuarto de siglo con crisis
de todo tipo: fiscal, financiera, del mercado de valores o hipotecarias; el país sigue discutiendo el futuro de la
caficultura, respecto a la banca el país aprendió la lección y gracias a un
sistema de reacción liderado por el Fogafín, la Superintendencia Financiera y
el Banco de la República, se contuvo el tamaño de la crisis y se salvó el
sistema financiero, el sector hipotecario apenas está empezando a reaccionar,
impulsado por una agresiva política de subsidios que busca ofrecerles
soluciones de vivienda a las personas de escasos recursos, Las recientes
movilizaciones campesinas son muestra de que en este frente el país no ha
logrado encontrar soluciones de fondo, el
país está enfrentando un nuevo fenómeno con el caso de las libranzas, formas de
crédito que son titularizadas para abrirse campo en el mercado secundario.
Con el
aporte de Keynes que consiste en buscar maneras de llevar la economía en
tiempos de guerra o crisis, pues según este, esto solo lleva a la destrucción
de la civilización y el progreso. Por medio de su teoría general, la solución
que le da a las crisis económicas es acabar con el desempleo, al invertir los
gobiernos en la restauración y creación de pleno empleo. Esta teoría aún sigue
vigente y ha sido favorable para muchos países en tiempos de crisis, pero
también es entendible que es necesario conocer el contexto en el cual se va a
llevar a cabo dicha situación para garantizar el bienestar social, político y
económico de una nación.
En Colombia la mitad de las políticas públicas y económicas son realizadas por organizaciones internacionales como el FMI y la OCDE, demostrando así que nuestros gobernantes tienen una gran incapacidad de reconocer nuestros procesos históricos y evidenciar las verdaderas necesidades del pueblo colombiano.
ResponderBorrarEn Colombia, Juan Manuel Santos y los otros gobiernos, han endeudado al país y se puso la carga tributaria en el pueblo colombiano, cuando solo basta con luchar contra la evasión de impuestos de las grandes familias oligarcas del país, por ejemplo, que no pasara lo de panamá pappers con los hijos de Uribe, ni las zonas francas en Mosquera Cundinamarca con los mismos sujetos.
En Colombia el equilibrio de poderes esta entredicho, el Congreso es la extensión del brazo del presidente, con algunos pocos dedos amarillos y verdes que se mueven de manera contraria a como se les ordena. El congreso elige a los Magistrados, y los Magistrados hacen parte de partidos políticos, así que el partido que tenga mayor bancada en el congreso ese será el Magistrado sin importar su idoneidad para el cargo, habrá independencia en los magistrados cuando el congreso es quien elige a las altas cortes, es la pregunta que nos queda. La democracia en Colombia y Latinoamérica es apenas una construcción, y tal vez una palabra que suscite mucho en la ingenuidad de los colombianos, pero podemos revisar la historia y llegar a la conclusión de que nuestro país es una oligocracia, donde las mismas familias con las mismas estrategias nos han gobernado durante más de 150 años.
Lo más importante aún para que cambie Colombia, es que cambien los colombianos, y para ello necesitamos de una educación de calidad, pero no con fundamentos de conformismo como lo es en este momento, sino con posiciones críticas frente a los actos del Gobierno. Hoy los colombianos tienen un problema de conceptualización y de imposibilidad de reconocimiento muy grave, y es que temen al socialismo, pero es el capitalismo el que siempre nos ha gobernado y nos viene acabando poco a poco el sector agropecuario, a la pequeña y mediana empresa, a todo aquello en lo nos basamos y somos, cada vez Colombia es menos de los colombianos.
Lo peor es que la corrupción y la ignorancia parecen ser un círculo vicioso, porque mientras seamos ignorantes votaremos por corruptos, y mientras los corruptos estén en el poder la educación pública no pasará de ser más que un medio de control social. Un nuevo país, una posición reestructuralista es lo que propongo, una constituyente, pero no en este momento, porque sería suicida, pero tampoco en el 2018, en realidad no hay un momento definido, porque solo cuando los colombianos se cansen de que los roben, de que los puestos se consigan por clientelismo, de la corrupción en general, entonces en ese momento Colombia necesitara de algo nuevo, pero si algo hemos demostrado los colombianos es que somos de un conformismo y una paciencia casi inagotable.