La
existencia de los actores económicos hace posible la venta y distribución de lo
que se produce dentro de una economía. Son las familias y las empresas quienes
interactúan en el mercado de trabajo y de bienes y servicios para garantizar
que el dinero siempre este circulando en la economía de la misma manera en que
lo hacen los insumos y productos; de manera que el monto del ingreso de las
familias y empresas este circulando en la economía gracias al consumo.
Si
nos damos cuenta, el consumo juega un papel importantísimo dentro de esa
dinámica ya que hace parte de cómo los empresarios toman decisiones frente a la
fabricación y venta de un producto y de cómo las familias de alguna u otra
forma intervienen en la determinación del ingreso total en la economía.
Como
estudiantes de economía, sabemos que existe una “obsesión” por la equivalencia,
igualdad y equilibrio en la determinación de nuestras variables y diferentes
ambientes económicos. Pero como futuros analistas también debemos atender un
poco a la realidad y saber que este equilibrio no siempre se puede lograr y por
lo tanto hay más situaciones de desequilibrio que de equilibrio. Esta es la
razón por la cual este texto se enfocará en el análisis de uno de los temas más
importantes que plantea Keynes en su libro “La Teoría general de la ocupación,
el interés y el dinero” al cual se le denomina: Demanda Efectiva.
Si
hablamos del mercado de ocupación, el punto de equilibrio atenderá al momento
en el cual la oferta global iguale a la demanda global. Keynes nos deja muy en
claro que un aumento en la ocupación nos genera un nivel de ingresos más altos
ya que al tratar de elevar la producción, los empresarios compiten entre sí
para poder obtener más mano de obra y por lo tanto tienen que aumentar los
precios (salarios) ofrecidos a los trabajadores. De esta manera con ese aumento
en el nivel de ingreso de los trabajadores, se aumenta el nivel de consumo de
los mismos y el punto de equilibrio no se afecta porque la oferta global, es
decir, el precio de la producción de un número N de trabajadores es igual al
importe que el empresario espera recibir por haber empleado esa cantidad de
trabajadores. En pocas palabras, la ley de Say, se cumple.
La
realidad -evidentemente- nos dice: ¡No!, eso no es cierto, lo que ocurre es que
ese aumento en el consumo es inferior al incremento en el nivel de ingreso por
una variable sicológica que denominamos propensión marginal al consumo; de
manera que siempre se genere un desfase entre oferta y demanda donde una
cantidad de producción se queda sin comprador porque como la gente no consume
todo lo que recibe, no se vende todo el incremento de la producción para el que
fue contratado ese número de personas.
Pero…
¿dónde queda el ahorro? Es decir, ¿Dónde quedo ese dinero que no se destinó al
consumo? Un clásico respondería muy
fácil ¿verdad? Diría: mira, ese ahorro, ese dinero que no se destinó a consumo
a futuro se convertirá en inversión que retornara a la economía generando
incluso mayores niveles de ingreso. Pero en esto hay una contradicción; si las
personas fueran muy ortodoxas y siguieran la línea clásica donde entre más
ingresos hay menos consumo y por lo tanto más ahorro se generaría un desfase
muchísimo mayor en la economía. En este orden de ideas esclarecemos que la
exclusión de ese “futuro” se hace imprescindible para nuestro análisis porque
necesitamos resolver un problema del ahora, más no uno que supuestamente llega
a situaciones de equilibrio con el tiempo.
Por
la razón anterior es que el ejercicio que hace Keynes con la demanda efectiva
es de corte estático ya que a Keynes le importaba era solucionar el problema
que aquejaba, principalmente, a Estados Unidos en la década de los 30 y que
estaba directamente relacionado al desempleo. Recordemos que “in the long run, we
are all dead”.
Teniendo
en cuenta eso, el nivel de ocupación que en realidad absorbe la economía
depende profundamente de la demanda efectiva. La demanda efectiva es una
situación en la cual, básicamente, la demanda es menor que la oferta y como la
perspectiva Keynesiana se preocupa bastante por la ocupación, el modo de
resolver el problema es incrementando el nivel de nuevas inversiones, análisis
resultante de desagregar la demanda en: consumo de las personas (D1)
más nuevas inversiones (D2).
Esas nuevas inversiones generaran un incremento en el nivel de ocupación, y
como hay más ocupación hay más ingreso y por lo tanto más consumo; pero, mucho
cuidado, no pienses que la situación se torna diferente y el consumo se vuelve
inmune a la propensión marginal al consumo. A final de cuentas ocurre lo mismo
que antes, es decir, se tapa un hueco pero se abre otro.
Podemos
decir que la demanda efectiva traerá pleno empleo únicamente si el incremento
en el ingreso es igual al incremento en la demanda (consumo) y que ese nivel de
empleo estará en función de la Demanda que a su vez es igual a: nuevas
inversiones más consumo de las personas, y también de la oferta global.
Para
finalizar me gustaría destacar algunos puntos importantes del rápido análisis
que hicimos a lo largo del texto:
1. Para que el punto de equilibrio sea el punto de pleno
empleo lo que tiene que ocurrir es que el incremento en el ingreso sea igual a
incremento en la demanda (consumo).
2. El problema de la demanda efectiva se presenta porque el
incremento en el consumo es inferior al incremento en el salario (ingreso)
debido a una variable psicológica que denominamos propensión marginal al
consumo.
3. Aun así Keynes trate de solucionar el problema desagregando
la demanda en D1+D2, D2
lo que hará será cubrir un desfase pero provocará otro de manera que se genere
una especie de efecto espiral en el que siempre habrá un desfase entre oferta y
demanda, razón por la cual el ejercicio es de corte estático.
4. El nivel de ocupación depende de tres variables: la
desagregación de la demanda (D1+D2)
y de
la oferta global.
5. Solo hay un punto de pleno empleo -esto fue algo que no
desarrollé en el texto debido a que se me hace que es algo como muy puntual-,
porque como la demanda es igual al precio de oferta dado un nivel de ocupación
para todos los valores de nivel de ocupación N, se llegó a un punto de
equilibrio donde el salario sube al máximo y por lo tanto no hay más
contratación y al no haber más contratación se tiene un punto de equilibrio
estable.
Adrián Jiménez
Bibliografía
“La teoría general de la ocupación, el interés y el
dinero” Fondo de Cultura económica. John Maynard Keynes.
Hola
ResponderBorrarMe parece que haces un excelente trabajo por el breve análisis sobre el problema de la demanda efectiva y la variable psicológica (c-PMgc) y como plantea Keynes, dar soluciones para el hoy, puesto que nada nos asegura que los esfuerzos que hagamos hoy para garantizar nuestro futuro funcione. "En el largo plazo, todos estaremos muertos"
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarHola, creo que Keynes demuestra la interrelación de todas las variables, todo lo que en conjunto conforman y afectan en el estado de la demanda efectiva que en tu texto se hace muy notable.
ResponderBorrarEn mi opinión este curso es progresivo, cada conocimiento va en orden y encaja perfecto para que hayamos comprendido el tema de la DEMANDA EFECTIVA.
HOLA, ES EVIDENTE QUE EL CONSUMO ES UN FACTOR DETERMINANTE PARA LA CIRCULACIÓN DEL MONTO DE LOS INGRESOS DE LAS FAMILIAS Y DE LAS EMPRESAS COMO TAMBIÉN ES RESULTADO DE ANÁLISIS PARA DETERMINAR EL PORQUE DEL AUMENTO O DISMINUCIÓN DEL CONSUMO EN UNA NACIÓN SI ES POR EL DESEMPLEO, POR EL INCREMENTO EN LOS PRECIOS DE LOS PRODUCTOS,ETC
ResponderBorrarSITUACIÓN POR LA CUAL ESTA ATRAVESANDO NUESTRO PAÍS EN LA ACTUALIDAD, DONDE EL CONSUMO EN ESTE AÑO HA DISMINUIDO NOTORIAMENTE A QUE SE DEBE ESTE HECHO?
Buenas Noches.
ResponderBorrarEl texto esta muy bien redactado, adicionaría que el solo punto del pleno empleo que menciona Keynes se trata de un ejercicio estático, el aumento adicional en el nivel de inversión elevaría los salarios al máximo ya que habría contratación hasta un nivel optimo en el cual no hay más mano de obra disponible y el total de producción que no compraba con el nivel de ocupación anterior, se liquida con este último.