lunes, 5 de septiembre de 2016

Los Espejismo Del Salario y El Desempleo En Colombia



Aunque es cierto que la teoría económica no puede compensar la realidad está nos puede dar una noción de cómo cambiar las cosas para que nuestra realidad mejor, y qué mejor que hablar de los salarios y el empleo puesto que nos dicen que mayor ocupación mayores el ingreso global de una comunidad y en cuanto mayor sea este mayor va a ser el consumo que ese producir, lo cual en teoría conllevaría a un aumento en la inversión para poder suplir la demanda que generen este nuevo consumo.
Aunque demos en cuenta que:
” El volumen de ocupación no está, pues, fijado por la desutilidad marginal del trabajo, medida en salarios reales, excepto en el caso de que la oferta disponible de mano de obra para una magnitud dada de salarios reales señale un nivel máximo a la ocupación” es decir que “La propensión a consumir y el coeficiente de inversión nueva determinan, entre ambos, el volumen de ocupación, y éste está ligado únicamente a un nivel determinado de salarios reales —no al revés—. Si la propensión a consumir y el coeficiente de inversión nueva se traducen en una insuficiencia de la demanda efectiva, el volumen real de ocupación se reducirá hasta quedar por debajo de la oferta de mano de obra potencialmente disponible al actual salario real, y el salario real de equilibrio será mayor que la desutilidad marginal del nivel de equilibrio de la ocupación” John Maynard Keynes.

Y si esto es cierto, y siguiendo la lógica esto la vida real se puede dar y tomando como ejemplo algunos países desarrollados se comprueba esto, deberíamos preguntarnos por qué en Colombia se está realizando desde muchos años atrás lo contrario a esto.
Siguiendo este orden de ideas debemos mencionar que en Colombia en los últimos 15 años ha tratado de abaratar paulatinamente la mano de obra a proteger el empleo formal que estas medidas han tenido el efecto contrario:
“Este y los anteriores gobiernos han afirmado que los salarios deben ser bajos para proteger el empleo formal. Sin embargo, los hechos los contradicen. Después de 15 años de recortar derechos laborales y de abaratar la mano de obra, siete de cada diez trabajadores están desempleados o en la informalidad. En Bogotá, cerca de la mitad de los trabajadores son informales y entre 2012 y 2015 el subempleo pasó del 33% al 41%.” Manuel Sarmiento, 2016.

Podríamos tomar como esta porque este 2016 ha sido tan duro de la economía y aun así teniendo en cuenta esta realidad la propuesta es que el estratos medios y bajos carguen con toda la crisis o eso es lo que ha demostrado las políticas económicas de este gobierno, un claro ejemplo de esto es que este año soy el salario mínimo fue aumentado por debajo de la niveles de inflación y a esto sumado que los últimos años se han incrementado en gran medida la mayoría de los impuestos en especial los impuestos indirectos que afecta directamente ala de la población con unos ingresos salariales bajos.
Es decir que estas reformas tributarias que se han propuesto los últimos años y que han sido creadas supuestamente para nivelar la desigualdad en el país han tenido un efecto contrario puesto que ataca en específico a la población media del país y no a los que en verdad tiene grandes ingresos y he aquí que “El 10% de los más ricos se hacen con la mitad de los ingresos (el 1% más rico con el 20%, el 9 con el 30% de los ingresos); y el 50% de los más pobres se hacen con el 12% de los ingresos. Al 40% del medio le corresponde el 38%” (Suárez, Aurelio: 2015).
Lo paradójico es que en teoría un país debe fortalecer o procura creará una demanda interna estable, por medio de creación e industrias en todos sus ámbitos productivos (desde agrarios a estar tecnológicos), y de esta forma aumentara la ocupación de la población la cual crearía una demanda de bienes y servicios. Pero en Colombia sucede todo lo contrario ya que es decisión de los gobiernos de turno va en contra día de la generación de nuevas industrias lo cual ocasiona una mayor desigualdad en la sociedad:
“es evidente que el gobierno de Santos toma decisiones en contravía, que hacen más desigual la sociedad colombiana asestando garrotazos a los sectores del trabajo y restringiendo los de la producción nacional, preservando los intereses del sector financiero, concentrado en cuatro poderosos grupos, y remarcando una política fiscal regresiva.” Aurelio Suárez Montoya, 2016.
Para concluir debemos decir que aunque es cierto que la teoría no se compara con la realidad puesto que deja muchas cosas al azar o no las cuenta también es cierto que muchas de las políticas económicas que se generan en nuestro país realizan lo contrario de lo que se supone que debían hacer, lo cual lleva a pensar qué intereses muy fuertes de privados que hacen que las políticas establecidas beneficien a unos pocos y no la mayoría la población.
  
·         Amaury Núñez, La Silla Vacía, Medellín, julio 25 de 2016 (De los salarios, la desigualdad y otros demonios)
·         Aurelio Suárez Montoya, El Tiempo, Bogotá, enero 21 de 2016 (Salarios, precios, ganancias e impuestos: ¿quién paga la crisis?)
·         Manuel Sarmiento, Concejal Polo Bogotá, enero 8 de 2016 (Los impactos del salario mínimo en Bogotá)

·         John Maynard Keynes (Teoría general del empleo, el interés y el dinero)

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