JHOAN LOPEZ
El
sofisma monetario habla del salario
real de los trabajadores, el cual es el resultado del salario monetario que
reciben las personas entre el nivel de precios del mercado. Hay dos maneras en
las que el salario real puede descender, la primera es aumentando el nivel de
precios del mercado, y la segunda disminuyendo el salario monetario que reciben
las persona, como ya lo mencionamos, esta última es inconcebible en el trabajador; Este
concepto se sintetiza en que el desempleo será voluntario y no involuntario, en
otras palabras, el desempleo se da cuando las personas no aceptan trabajar por
un salario que no cubre las expectativas de éstas, es decir, el salario
recibido no se iguala a la desutilidad o la pérdida de utilidad de disfrutar
del ocio o tiempo libre.
Keynes analizó los dos fenómenos, y pudo notar que las
personas no tenían mayor problema con el alza de precios del mercado, esta
variable sí podía ser flexible; en cambio al analizar la reducción en los
salarios monetarios de las personas, pudo notar que las personas no toleraban
que la variable del salario monetario descendiera; La
crítica se basa prácticamente en que el salario nominal se convierte en un dato
institucional, un caso especial pasa en nuestro país donde casi sostener una
familia cuesta 500 dólares de los cuales el gobierno y el conglomerado empresarial
ofrecen la mitad; el 50% , 250 dólares para sostener un hogar, inconcebible y más
con el hecho de saber que gran parte de los sindicatos reclama un aumento del
14%de inflación acumulada
A esto se suma
que el estado colombiano con su maneria mafiosa de negociar ha entregado
la economía a los norteamericanos con sus tratados de libre comercio, jugando
con una tasa de cambio alta frente al dólar y encareciendo la canasta familiar
ya que nuestras cadena productivas
agrarias son ineficientes e improductivas respecto a las gringas, y a la
distribución de tierras colombianas ya que del 80% de lo terrenos productivos le pertenecen al 1%
de la población caso grave de desigualdad social que afronta este país. .
Pese a
esto también podemos destacar que una
vez no se pueda fijar el salario mínimo vigente entre ambos según la economía
keynesiana, las personas estarán desempleadas porque las empresas no demandan
mano de obra dado un salario nominal, luego existiría un exceso de mano de obra
para ese salario fijado institucionalmente,
Esto es una prueba de
que el pensamiento de los clásicos sobre el alza y la baja de los salarios para
llegar a un punto determinado de equilibrio era incorrecto, las empresas no
pueden cambiar los salarios de las personas a como se les antoje solo para
equilibrar el mercado y la economía. Esto también nos demuestra otro asunto
importante, ya que el salario es una variable constante, en cualquier momento
la demanda de trabajo puede decrecer y aun así la economía se encontraría en un
punto de equilibrio, aunque exista el desempleo en la sociedad.
Ahora bien, En
términos técnicos, la economía clásica plantea que el salario real, explicado
por la productividad marginal del recurso humano o mano de obra o se iguala con
la desutilidad marginal del trabajo. Keynes planteó que esta igualdad no se dá
y que por tanto el mercado de trabajo no se vacía, lo que significa un gran
cambio en la visión de la economía.
En
este caso, el salario real no se iguala con la desutilidad marginal del trabajo
lo que significa que la economía no se encuentra en el pleno empleo, Keynes
plantea que cuando se igualan las variables antes mencionadas, se da el pleno
empleo pero que si existiría un desempleo friccional. La diferencia entre el salario
real y la desutilidad marginal del trabajo significa que las personas aceptan
el salario real aún si no se iguala a su costo de oportunidad del ocio. Por lo
tanto, el desempleo sería involuntario, porque pudiendo trabajar más muchas
otras personas, no pueden hacerlo. Así pues Keynes nos da entender que salario
real no es lo mismo que nominal y que los salarios son rígidos respecto de las
condiciones laborales y la temporada de travesía económica.
Bibliografía: La Crítica de la Economía Clásica de
J.M. Keynes
Marco Antonio Plaza Vidaurre
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