miércoles, 30 de agosto de 2017

El sofisma Monetario


JHOAN LOPEZ
El sofisma monetario   habla del salario real de los trabajadores, el cual es el resultado del salario monetario que reciben las personas entre el nivel de precios del mercado. Hay dos maneras en las que el salario real puede descender, la primera es aumentando el nivel de precios del mercado, y la segunda disminuyendo el salario monetario que reciben las persona, como ya lo mencionamos, esta última es inconcebible en el trabajador; Este concepto se sintetiza en que el desempleo será voluntario y no involuntario, en otras palabras, el desempleo se da cuando las personas no aceptan trabajar por un salario que no cubre las expectativas de éstas, es decir, el salario recibido no se iguala a la desutilidad o la pérdida de utilidad de disfrutar del ocio o tiempo libre.

Keynes analizó los dos fenómenos, y pudo notar que las personas no tenían mayor problema con el alza de precios del mercado, esta variable sí podía ser flexible; en cambio al analizar la reducción en los salarios monetarios de las personas, pudo notar que las personas no toleraban que la variable del salario monetario descendiera; La crítica se basa prácticamente en que el salario nominal se convierte en un dato institucional, un caso especial pasa en nuestro país donde casi sostener una familia cuesta 500 dólares de los cuales el gobierno y el conglomerado empresarial ofrecen la mitad; el 50% , 250 dólares para sostener un hogar, inconcebible y más con el hecho de saber que gran parte de los sindicatos reclama un aumento del 14%de inflación acumulada
 A esto se suma  que el estado colombiano con su maneria mafiosa de negociar ha entregado la economía a los norteamericanos con sus tratados de libre comercio, jugando con una tasa de cambio alta frente al dólar y encareciendo la canasta familiar ya que nuestras cadena  productivas agrarias son ineficientes e improductivas respecto a las gringas, y a la distribución de tierras colombianas ya que del 80% de  lo terrenos productivos le pertenecen al 1% de la población caso grave de desigualdad social que afronta este país. .

Pese a esto también podemos destacar que  una vez no se pueda fijar el salario mínimo vigente entre ambos según la economía keynesiana, las personas estarán desempleadas porque las empresas no demandan mano de obra dado un salario nominal, luego existiría un exceso de mano de obra para ese salario fijado institucionalmente,

 Esto es una prueba de que el pensamiento de los clásicos sobre el alza y la baja de los salarios para llegar a un punto determinado de equilibrio era incorrecto, las empresas no pueden cambiar los salarios de las personas a como se les antoje solo para equilibrar el mercado y la economía. Esto también nos demuestra otro asunto importante, ya que el salario es una variable constante, en cualquier momento la demanda de trabajo puede decrecer y aun así la economía se encontraría en un punto de equilibrio, aunque exista el desempleo en la sociedad.
Ahora bien, En términos técnicos, la economía clásica plantea que el salario real, explicado por la productividad marginal del recurso humano o mano de obra o se iguala con la desutilidad marginal del trabajo. Keynes planteó que esta igualdad no se dá y que por tanto el mercado de trabajo no se vacía, lo que significa un gran cambio en la visión de la economía.

En este caso, el salario real no se iguala con la desutilidad marginal del trabajo lo que significa que la economía no se encuentra en el pleno empleo, Keynes plantea que cuando se igualan las variables antes mencionadas, se da el pleno empleo pero que si existiría un desempleo friccional. La diferencia entre el salario real y la desutilidad marginal del trabajo significa que las personas aceptan el salario real aún si no se iguala a su costo de oportunidad del ocio. Por lo tanto, el desempleo sería involuntario, porque pudiendo trabajar más muchas otras personas, no pueden hacerlo. Así pues Keynes nos da entender que salario real no es lo mismo que nominal y que los salarios son rígidos respecto de las condiciones laborales y la temporada de travesía económica.
Bibliografía: La Crítica de la Economía Clásica de J.M. Keynes
Marco Antonio Plaza Vidaurre


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