miércoles, 30 de agosto de 2017

KEYNES (DEMANDA EFECTIVA)


ERICK DANIEL ORTEGA LOPEZ
“Toda oferta crea su propia demanda” esta premisa propuesta por el francés y economista clásico Jean – Baptiste Say, conocida como la ley de say o la ley de los mercados sería una de las principales críticas que Keynes le haría a la teoría económica clásica. Pero ¿qué significa con exactitud esta “ley”? Esta premisa está directamente ligada a la ley de la oferta y la demanda, la cual sostiene que es la oferta la que genera la demanda y no la demanda la que crea la oferta, esto nos da a entender que hay una relación directamente proporcional entre la oferta y la demanda, es decir, cualquier aumento en la oferta llevara a un mismo aumento en la demanda y cualquier disminución de la oferta conlleva a una disminución de la demanda.
Por otro lado, Malthus nos dice “que a medida que la población crece de manera comercial y la producción crece de manera matemática, no íbamos a tener suficiente producción para poder abastecer las necesidades de esa esa población creciente”. Por lo tanto, iba a haber un problema para satisfacer la demanda, esa fue la manera en como Marx nos planteó el problema de Demanda.

Keynes es el economista que plantea el desequilibrio entre oferta y demanda. Para esto hay que tener en cuenta que los clásicos en su proceso de regulación automática, no había un desequilibrio. A la par de Keynes, kalecki un economista polaco planteo la misma demanda efectiva en la misma línea, el mismo pensamiento que plantea Keynes.

Keynes nos dice que los empresarios tienen dos tipos de costo que son, el costo de los factores de producción (tierra, capital y trabajo) ese costo de los factores para el empresario es un costo, pero para el dueño de la tierra, capital, mano de obra es un ingreso ya que el empresario busca minimizar sus costos y maximizar beneficios Como el costo de los factores es a su vez el ingreso de los factores, si le sumamos la ganancia de los empresarios (ingresos del empresario), tendremos el total del ingreso en la economía.
 El segundo costo que nos propone Keynes es el costo de uso que depende del nivel de ocupación que se tenga, no es otra cosa la suma que paga el empresario a otro empresario por lo que les compra juntamente con el sacrificio que hace el empleador a su equipo cuando emplea su equipo en vez de dejarlo inactivo. El costo de uso es igual a las compras de materias primas, menos el monto de inversión que ha realizado el empresario en su propio equipo correspondiendo al monto de uso del empresario.

Los clásicos suponen que el precio de la demanda global se ajusta al precio de la oferta global resaltando nuevamente su preciado equilibrio. Keynes hace una ruptura con este pensamiento como algunos otros economistas predecesores como el caso de Malthus e incluso el mismo Marx. En el otro extremo encontramos economistas clásicos como Ricardo que pensaba que el dinero era solamente un medio de circulación, por lo tanto, según esta idea, la demanda agregada no podría ser menor a la oferta agregada, idea cuestionada por Marx. Keynes es un poco más realista en cuestiones de análisis matemáticos, si en una economía hay una mayor mano de obra empleada esto llevaría a una situación en la cual hay un incremento en los ingresos y por consiguiente un incremento en el consumo en función de esos ingresos. Pero Keynes se centra en el análisis del incremento en los ingresos con relación a los incrementos en el consumo y encuentra que, aunque los dos sufren un aumento, el consumo lo hace en una proporción menor en comparación al de los ingresos.
Sabemos que el mercado se equilibra cuando la oferta es igual a la demanda, en el mercado de la ocupación global. Para Keynes la oferta global (que es el precio de la oferta global resultante del nivel de ocupación de las personas) y la demanda global (que está en función del nivel de ocupación. Es la cantidad que esperan recibir los empresarios cuando emplean a las personas en la mano de obra). El equilibrio se da cuando el precio de la producción resultante del empleo de n mano de obra, es igual a lo que espera recibir el empresario al contratar ese número n de mano de obra.

Para los clásicos el punto de intersección entre la oferta y la demanda es un equilibrio, el punto de corte es un nuevo punto de equilibrio. (para Keynes un nuevo nivel de ocupación), pleno empleo para los clásicos. Keynes nos dice que la demanda efectiva para los clásicos no tiene un valor de equilibrio único, ya que cada punto corte es un nuevo punto de equilibrio, existiendo así muchos puntos de equilibrio en el mercado.
De acuerdo a lo anterior, podemos decir que la economía se encuentra en un constante círculo vicioso, dadas las condiciones propuestas por Keynes, en el cual la sociedad se encuentra en un deficiente estado de bienestar en consecuencia del ahorro y la no circulación del dinero dentro de la economía. Tomando como característica fundamental una condición de competencia y libertad de mercado, donde el factor prevención adoptado por los consumidores, al ahorrar parte de sus ingresos, no permite un pleno desarrollo de la economía, porque los capitalistas necesitan este dinero para hacer sus inversiones.   podemos decir que los agentes económicos responsables de la oferta del dinero (ahorro) muchas veces suelen ser piedra de tropiezo para la economía al no ahorrar, influenciados por factores de x o y naturaleza lo que afecta en gran medida las inversiones y por lo tanto la ocupación. Estos fenómenos acompañados con una demanda efectiva inferior a la demanda esperada por los capitalistas crean un bucle o circulo vicioso que afecta de manera directa el bienestar social. Nuevamente entra este ente gubernamental a hacerle frente a la crisis en la economía y como tal en los mercados, por medio de la inyección de dinero, ayudando a crear demanda así incentivando el consumo.






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