jueves, 14 de septiembre de 2017

Sobre la Demanda Efectiva


Erika Dayana Ramos Piamba



El siguiente es un ensayo que gira en torno al postulado Keynesiano de la demanda efectiva,  un modelo para entender desde otra perspectiva la economía y como propuesta de solución al problema global del siglo XX. En primera medida expondré históricamente el trato que le dieron dos de los economistas clásicos más influyentes a ciertos problemas que bajo su jurisdicción debían ser tratados con mayor celeridad, para luego con ello explicar la denominada Demanda Efectiva.
Generalmente cuando a economía respecta se debe tener en cuenta la riqueza que esta es capaz de producir en un tiempo determinado, a su vez se debe estudiar cuál es la mejor manera de distribuirla y cuáles son los problemas que impiden que ello suceda, para consigo plantear soluciones y lograr generar el mayor bienestar posible a la sociedad.
Thomas Malthus expuso su preocupación acerca de uno de los problemas más latentes de la distribución de la riqueza, en 1789 publicó el Ensayo sobre el principio de población,  en el que claramente afirma que los incrementos exponenciales de la población no van en relación con los crecimientos de la economía, lo que por consiguiente generaría un profundo efecto de desigualdad y pobreza en las sociedades. Pues entre el año 1700 y 1780, Francia pasó de tener 20 a 30 millones de habitantes, cifra alarmante en relación con países vecinos, cómo el Reino Unido e Inglaterra con 8 y 5 millones respectivamente. Lo que en cierta medida causó descensos en los salarios agrícolas, incremento de la renta de la tierra, escasez de bienes primarios, pobreza y miseria, debido a que la oferta no podía suplir la rampante demanda de la época.
Posterior a Malthus, Ricardo trata el problema adicional generado por la sobrepoblación, la escasez de la tierra, pues a medida que tanto la producción como la población crece, la tierra tiende a convertirse en un bien caro y escaso que beneficia a terratenientes y perjudica a quienes no la poseen, por lo cual debería incrementarse el impuesto al suelo. Por otro lado la insuficiencia de la oferta para solventar la abrumadora demanda se soluciona incentivando el progreso técnico y la productividad, acelerando el circuito productivo de tal manera que rinda productos cada vez más altos.
Como modelo para entender los fenómenos que afectaban para aquel entonces la economía, Keynes formula un postulado de gran escala, el cual reúne las variables más importantes de la economía, lo denomina Demanda efectiva. Pues bien, en la economía la oferta esta generada por el volumen que las empresas pueden producir dada su capacidad instalada, en función de los costos de los factores productivos y los costos de uso, (salarios, renta, y beneficio) en otros términos, el nivel de ocupación dado; la suma que se paga a otros empresarios por la compra de insumos.

Los empresarios destinan un nivel de ocupación, incurren en costos adicionales y entran al mercado en calidad de competencia, el producto de la actividad debe ante todo cubrir gastos y generar beneficios. El cubrimiento en los costos de los factores de producción y el beneficio de los empresarios genera el ingreso total de la economía.
 Ahora bien, la demanda global se compone de la sumatoria de los consumos hechos por distintos agentes económicos: El consumo de bienes y servicios de las familias, el consumo de bienes de capital de las empresas, del consumo del estado (gasto público), y por último el consumo extranjero (Exportaciones netas: diferencia entre exportaciones e importaciones.)
Lo anterior condensa demasiadas variables internas, pero por ahora la intención es mostrar que con estos agregados se pueden solucionar problemas de inflación y desempleo. En primera medida porque el desempleo se da a causa de una falla en la demanda global, así pues, para contrarrestarlo, lo que se debe hacer es intervenir el consumo, disminuyendo los impuestos directos. Disminuir las tasas de interés para estimular la inversión de los empresarios. Incrementar el gasto público a través de obras sociales. Incrementar las exportaciones netas a través del tipo cambiario. Por otro lado la inflación se puede controlar en cierta medida y por un periodo de tiempo aplicando inversamente lo anteriormente dicho.
Cabe aclarar que esta fue la solución expuesta por Keynes al problema que afrontaba la economía global, precisamente a los efectos generados por la gran depresión de 1929. Los problemas que surgieron más adelante, esta teoría ya no lo pudo explicar, ni solucionar porque el panorama unía desempleo e inflación, a causa del incremento sostenido y generalizado del costo de las materias primas y de los combustibles fósiles. Dando así paso a las reformas económicas desde la microeconomía, pues los problemas de costos se estaban generando desde la oferta y el análisis debía centrarse desde ahí.
La economía a lo largo del tiempo nos ha recordado lo cambiante que puede llegar a ser, de tal modo hay que estar preparado para afrontar los retos que esta exige. En los últimos años la ciencia y la tecnología han logrado una transformación sumamente enorme, tanto así que los mercados como los conocíamos se transformaron, se expandieron, se trasladaron a nuevos escenarios, consigo la distribución de bienes, los tipos de transacción y el surgimiento de monedas digitales, entre otras que deben llamar nuestra atención. Por otro lado la teoría y los modelos se han hecho para tratar de explicar la realidad, pueda que funcionen o no, pueda que de ellos encontremos salidas. Lo cierto es que vamos sobre hombros de gigantes, sus esfuerzos deben servirnos como base para cimentar el futuro.

Bibliografía

Keynes, J. M. (1986). Teoria General del la Ocupacion, el Interés y el Dinero. Bogotá : Fondo de Cultura Económica.
Piketty , T. (2014). El Capital en el Siglo XXI. Bogotá: Fondo de Cultura Económica.



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