Sebastián
Benítez C.
Resumen:
El presente trabajo contrasta
los planteamientos económicos propuestos por el economista británico John
Maynard Keynes y la teoría económica clásica, expone algunas de las principales
diferencias y las criticas que presenta Keynes en su obra “Teoría General de la
Ocupación, el interés y el Dinero” a raíz de la denominada Gran Depresión de
los años treinta del siglo XX, donde se propone replantear los postulados económicos
dominantes hasta entonces, para centrarse en una teoría económica con mayor
sentido social de la mano con la participación activa del estado en el proceso
económico, contrariando así, la propuesta clásica del libre mercado.
Objetivo:
Contrastar los planteamientos
económicos Keynesianos y clásicos, reconociendo sus diferencias y críticas.
Los años treinta del siglo XX
comenzaron muy mal con los pavorosos efectos planetarios de la Gran Depresión,
y terminaron peor, con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Los sucesos
ocurridos en esta época, especialmente lo sucedido durante la Gran Depresión
impusieron una cuestión fundamental, relativa a la necesidad de reformar la
enorme inequidad que caracteriza al capitalismo. La situación impulsó a Keynes a
replantearse los postulados económicos que la economía clásica había propuesto
hasta entonces y sobre los cuales se asentaba el sistema económico dominante,
posteriormente, esto lo condujo a publicar una de sus más grandes obras “Teoría
General de la Ocupación, el interés y el Dinero”. Para el presente trabajo nos
basaremos en esta obra y algunas consultas exteriores como en el texto “La
Teoría General de Keynes y la macroeconomía moderna” que contrasta las dos
visiones de la macroeconomía que se han enfrentado entre sí desde la
publicación de la Teoría General.
La ruptura epistemológica entre
la visión clásica y la visión keynesiana surge cuando la primera considera que
cuando se deja actuar libremente a las fuerzas del mercado, el sistema económico
progresa manteniéndose básicamente en torno a una situación de equilibrio, lo
cual se contrapone al pensamiento de Keynes. Este consideró repensar los
principios básicos de la macroeconomía que postulaban los clásicos, pensamiento
orientado a ofrecer soluciones en una situación donde predominaba el desempleo,
en oposición a los clásicos Keynes considera la intervención del estado por vía
del aumento del gasto público y la política fiscal como mecanismo para contribuir
en la disminución de la crisis.
Una diferencia sustancial entre
Keynes y los clásicos es que él reconocía la existencia de la desocupación
involuntaria, mientras que para los clásicos solo existían dos tipos de
desocupación la friccional y la voluntaria, la primera sería la que se da mientras
un individuo deja un trabajo para tomar otro, y la segunda resulta de la
negativa de una unidad de trabajo para aceptar una remuneración correspondiente
al valor del producto atribuible a su productividad marginal.
La única descripción detallada
que existe en la teoría clásica sobre la ocupación, es la que propone Arthur
Cecil Pigou, según él, existen cuatro posibilidades para aumentar la ocupación:
1) Un
mejoramiento en la organización o en la previsión, que disminuya la
desocupación friccional.
2) Una
reducción de la desutilidad marginal del trabajo, expresada por el salario real
para el que todavía existe trabajo disponible, de manera que baje la
desocupación voluntaria.
3) Un
aumento de la productividad marginal física del trabajo en las industrias que
producen artículos para asalariados.
4) Un
aumento en el precio de los artículos para no-asalariados.
Pese a que Pigou trata el tema
de la desocupación, él y demás clásicos siguen sin reconocer la desocupación
involuntaria lo que genera un enorme vacío en sus planteamientos.
Por último, podemos concluir
que la década de los años treinta del siglo XX marcó un punto de quiebre en la historia,
donde economistas como John Maynard Keynes tuvieron que replantearse las
premisas del conocimiento económico dominante de la época e ir, en parte, en
contraposición a este, sin embargo, infortunadamente hoy en día se ha producido
una destrucción del conocimiento
previamente acumulado, y se repiten las mismas falacias que se decían en los
años treinta antes y después de la publicación de la Teoría General lo cual
trae consigo consecuencias sociales nefastas.
BIBLIOGRAFÍA
Keynes, John Maynard. Teoría
General de la Ocupación, el interés y el Dinero. Fondo de Cultura Económica.
1936.
Ros, Jaime. (2012). La Teoría
General de Keynes y la macroeconomía moderna. Investigación económica, 71(279),
19-37. Recuperado en 22 de septiembre de 2019, de
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-16672012000100002&lng=es&tlng=es.
Es importante decir, que Keynes en la mayoría de su libro "la teoría general de la ocupación, el interés y el dinero" estará refutando postulados clásicos por ejemplo: como omiten la existencia de desocupación involuntaria, como la ley de Say no es sostenible, ya que hay es un problema de deficiencia de demanda, entre otros.
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ResponderBorrarLa teoría keynesiana nace principalmente como respuesta a la crisis y para las crisis, dado que esta diseñada a diferencia de la clásica desde una perspectiva general y un poco mas cerca a la realidad pues no parte desde supuestos tales como el equilibrio. Es así que es quizá mas cercana a los sucesos que en la sociedad acontecen. por otra parte, los clásicos sí ignoraron el hecho de que en muchos de los casos los individuos no eligen estar sin trabajo o no pasan por un periodo de desocupación entre un trabajo y otro; dado que en muchas economías las oportunidades en realidad son pocas.
ResponderBorrarse puede ver claramente en este articulo, las diferencias que hay entre los clásicos y la teoría keynesiana, dejando claro que los planteamientos clásicos estaban errados y no lograban dar una solución satisfactoria a la crisis, por ende keynes se vio en la tarea de replantear estos postulados y mediante su obra dar solución a los problemas de la crisis, con un gran principio contrario al de los clásicos el cual era la intervención de estado.
ResponderBorrarEl profesor Pigou fue el único de los clásicos que se intereso por el desempleo y esto lo hacía un poco contradecirse con su corriente económica ya que para los clásicos siempre todo estaba en equilibrio, fue importante el postulado del profesor para Keynes ya que pudo encontrar un poco lo que necesitaba para encontrar su teoría económica. Keynes finalmente logra bajar estos dos grandes pilares de la economía clásica y pone a prueba que en el mercado no toda oferta crea su propia demanda, ni que el mercado se regula solo, por eso es importante cierta intervención del mercado. sin duda alguna, Keynes logró imponer muy bien su teoría dejando atrás la clásica aunque contenía ciertos postulados aún de ellos, siempre le complementaba.
ResponderBorrarCiertamente la contraposición existente entre Keynes y los clásicos es muy ahondante en cuanto al tema del desempleo, esto pricipalmente, debido a que Keynes consideraba que los clásicos erraban al omitir la posibilidad de que existiera una categoría de desempleo involuntario, es decir, lo que en palabras de Marx sería el "ejercito industrial de reserva", todo individuo que queda por fuera del mercado laboral al no conseguir que se le contrate para desempeñar algún cargo. Es para analizar que, los clásicos no pueden aceptar que esta categoría exista, debido a que de ser así, autodestruirían su propia teoría económica, debido a estarían aceptando que el mercado no se encuentra en equilibrio, y que por lo tanto debe haber regulación, algo que Keynes sí defiende, y por eso hace esa claridad.
ResponderBorrarEn el texto se refleja como la teoría clásica no vio distintos problemas conceptuales y sustanciales bajo ese supuesto tan golpeado como es el de equilibrio dando paso a problemas prácticos como teóricos que Keynes si logro identificar y desarrollar. Para solucionar ese grave problema como lo fue el de la desocupación
ResponderBorrarCuando dices por objetivo, "Contrastar los planteamientos económicos Keynesianos y clásicos, reconociendo sus diferencias y críticas", creo que aún queda muchas diferencias por mencionar, o cuestiones por contrastar entre elementos de los clásicos y keynesianos, como, por ejemplo:
ResponderBorrar- Los clásicos no diferenciaron entre el salario real y el salario nominal; mientras para los clásicos existía el desempleo friccional, que se refiere al tiempo que un trabajador tarde de pasar de un trabajo a otro trabajo, y otra forma el desempleo voluntario donde los trabajadores no encuentran motivación para contratarse puesto que el salario es menor a la desutilidad del trabajo.
Mientras J.M.Keynes diferencio entre salario real y nominal; para keynes existe una parte de desempleo que es involuntaria, y aun cuando los trabajadores quieran contratarse el mercado no los contratara; desmintió la ley de Say donde asegura que toda oferta crea su propia demanda.
Es muy interesante las propuesta de Keynes sobre una variable psicológica que es muy importante para saber el prolema de la demanda efectiva y que tiene kuchonquebver con el nuevo tipo de desempleo que es una fuerte crítica a los postulados económicos clásicos
ResponderBorrarMuy buena síntesis y recapitulación del problema esencial planetado por Keynes, aunque cabe resaltar que no se menciono el hecho de que Keynes manifiesta que los clásicos pasaron por alto que su curva de Oferta de ocupación responde enteramente a los salarios nominales y no a los Reales, hecho que conlleva a que todo su argumento sobre la teoría de la ocupación se derrumbe.
ResponderBorrarSebastian, saludos.
ResponderBorrarHabria sido interesante que precisamente ya que según defines en tu objetivo deseas hacer una comparación entre los paradigmas clásicos y Keynes, que precisamente hubieses mostrado el modo en el que Keynes contradice los postulados de la economía clásica, los cuales son por un lado: 1. Salario real = producto marginal del trabajo, a lo que Keynes dirá que dicha igualdad puede estar perturbada si la economía se desempeña en un escenario de competencia y mercados imperfectos.
2. La utilidad del salario cuando se usa determinado nivel de salario es igual a la desutilidad marginal de ese mismo nivel de ocupación. Postulado el cual critica y luego nutre la critica enunciando el concepto del desempleo involuntario.
Respetuosamente, Emanuel Alexander Espinel Rojas